La justicia chilena ha dictaminado un sobreseimiento definitivo para Sergio Jadue, expresidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), en relación con los cargos de delitos tributarios y apropiación indebida que pendían sobre él. Esta resolución, emitida por el 13° Juzgado de Garantía de Santiago, se fundamenta en la prescripción de los delitos imputados, marcando un giro significativo en el panorama legal del exdirigente. Este veredicto, sin embargo, no mitiga el escrutinio internacional al que Jadue sigue sometido por su participación en el ‘FIFA Gate’, el mayor escándalo de corrupción que ha sacudido el fútbol mundial.
La controversia legal en Chile se centró en la determinación del inicio del cómputo para la prescripción. La defensa de Jadue argumentó que el plazo de diez años debía contarse desde su salida del país en noviembre de 2025, lo que colocaría los delitos como prescritos. En contraposición, la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente y el Servicio de Impuestos Internos (SII) defendieron que el plazo debía iniciar en enero de 2017, fecha en que la Corte de Apelaciones de Santiago accedió a una solicitud de extradición desde Estados Unidos, manteniendo así la vigencia de los cargos.
El contexto del ‘FIFA Gate’ es crucial para entender la trayectoria de Jadue. Desde 2015, ha residido en Miami, Estados Unidos, tras declararse culpable de cargos de crimen organizado y fraude electrónico en el marco de la investigación liderada por la justicia estadounidense. Su cooperación como testigo protegido del FBI en las indagaciones contra otros altos directivos de la FIFA y CONMEBOL le ha valido dieciséis aplazamientos en la sentencia definitiva de su caso, una situación que lo mantiene en un limbo jurídico prolongado en territorio norteamericano.
El ‘FIFA Gate’ expuso una red global de corrupción, con sobornos millonarios vinculados a la adjudicación de derechos televisivos y de marketing para torneos internacionales. Este escándalo no solo comprometió a dirigentes sudamericanos, sino que impactó a la cúpula de la FIFA, llevando a inhabilitaciones de por vida y sentencias de prisión para varias figuras prominentes. En el caso de Jadue, la Comisión de Ética de la FIFA dictaminó su inhabilitación perpetua para cualquier actividad relacionada con el fútbol en mayo de 2016, una sanción que permanece inalterable.
Antes de su caída, Sergio Jadue fue una figura ascendente en el fútbol chileno. Asumió la presidencia de la ANFP en 2011, a una edad temprana, tras una controvertida elección. Durante su gestión, el fútbol chileno vivió momentos de esplendor deportivo, incluyendo la clasificación para el Mundial de Brasil 2014 y la histórica consecución de la Copa América 2015. Sin embargo, este período de éxitos en el campo de juego estuvo intrínsecamente ligado a la trama de corrupción que finalmente se desvelaría, ensombreciendo sus logros administrativos y deportivos.
La compleja historia de Jadue ha trascendido las páginas deportivas para convertirse en un objeto de interés cultural y mediático. La serie ‘El presidente’, estrenada en 2020, dramatizó su rol en el ‘FIFA Gate’, llevando su figura al público masivo. Este tipo de representaciones, aunque contribuyen a la conciencia pública sobre la corrupción, también han generado nuevas controversias, como la demanda por difamación que el propio Jadue interpuso en 2024 contra la plataforma de ‘streaming’, argumentando una representación inexacta de los hechos.
Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.





