Un tribunal de Kenia declaró este lunes 19 de octubre de 2026 culpable a Paul Mackenzie, el líder de una secta apocalíptica, por el asesinato de 191 personas, en su mayoría niños, a quienes ordenó dejar morir de hambre en el bosque de Shakahola. Este veredicto marca un hito en uno de los casos más impactantes de muertes masivas de niños relacionados con grupos religiosos en la historia reciente del país africano.
Mackenzie, autoproclamado pastor de la Iglesia Internacional de la Buena Nueva, fue hallado responsable junto a otros 29 o 30 cómplices, quienes también fueron condenados por los mismos cargos. Según reportaron BBC y DW, los acusados se habían declarado inocentes, argumentando que nadie fue forzado a morir. Sin embargo, el tribunal de Mombasa rechazó este argumento, respaldado por evidencias de que se desplegaron guardias para impedir que los seguidores, especialmente los niños, escaparan o comieran.
La doctrina apocalíptica de Mackenzie, según informaron las fuentes, instaba a sus seguidores a ayunar hasta la muerte para ‘conocer a Jesús’ antes del fin del mundo. También prohibía la educación y consideraba la medicina moderna como ‘malvada’. Reuters detalló que el ayuno masivo fue planeado en fases: primero los niños, luego las mujeres y los jóvenes, y finalmente el resto de los hombres.
Las autoridades kenianas han recuperado más de 400 cuerpos de fosas comunes en el bosque de Shakahola desde 2023, la mayoría en estado avanzado de descomposición. La condena actual abarca 191 fallecimientos específicos, de los cuales 190 eran niños y un adulto, aunque las investigaciones sobre las demás muertes aún permanecen abiertas, según un informe de Yahoo.
Detalles Macabros y el Impacto en la Comunidad
Los detalles del caso han revelado prácticas espeluznantes. La BBC reportó que diecisiete hombres fueron contratados en un pueblo cercano para desenterrar los cuerpos, algunos de los cuales eran niños de apenas semanas de vida. Un sepulturero, James, describió haber encontrado tumbas con al menos tres cuerpos cada una, y en una ocasión, doce cuerpos de niños ‘alineados como ropa, uno encima del otro’, algunos con ‘las manos y las piernas atadas y el cuerpo envuelto en sábanas’.
La tragedia ha dejado una huella profunda en las comunidades afectadas. Stephen Mwiti, por ejemplo, relató a la BBC la pérdida de sus seis hijos a manos de la secta, expresando su dolor y su deseo de justicia. Otros familiares, como Francis Wanje, quien perdió a ocho miembros de su familia, incluyendo dos nietos, se reunieron en el Tribunal Superior de Mombasa para presenciar la sentencia, destacando el impacto psicológico que el suceso ha tenido en ellos.
Este evento ha conmocionado profundamente a Kenia, provocando un debate nacional sobre la necesidad de regulaciones más estrictas para los grupos religiosos, según destacó DW.
Los Orígenes de la Secta y el Contexto Regional
Paul Nthenge Mackenzie, quien una vez trabajó como taxista, fundó Good News International Ministries en 2003. Esta iglesia creció en popularidad durante 16 años, atrayendo a miles de seguidores a través de sus filiales en Kenia y su propia emisora de televisión, Times TV, que transmitía sus sermones apocalípticos desde Malindi, según la BBC. Sus discursos demonizaban la educación, la atención médica y las identificaciones digitales, refiriéndose a estas últimas como ‘la marca del diablo’.
En 2019, Mackenzie cerró la iglesia principal y se trasladó con sus devotos al remoto bosque de Shakahola. Testimonios como el de Peter Shukrani, un exmiembro que describió a Mackenzie como su ‘padre espiritual’, ilustran el control que ejercía el líder sobre sus seguidores. Shukrani narró cómo su madre desechaba sus medicinas en el bosque, creyendo que solo Dios podía curarlo, una directriz central de la secta que prohibía cualquier tratamiento médico.
Aunque este trágico suceso ocurre en Kenia, el fenómeno de líderes carismáticos que ejercen un control extremo sobre sus seguidores, a menudo con doctrinas apocalípticas y el rechazo a instituciones sociales básicas, es un recordatorio de vulnerabilidades que pueden presentarse en diversas regiones. Para el lector latinoamericano, esto subraya la importancia de la verificación de información y la protección de los derechos humanos frente a discursos radicales, destacando cómo la manipulación puede llevar a consecuencias devastadoras, incluso en contextos geográficos distantes.
La investigación judicial sobre los eventos entre 2021 y 2023 reveló que la comunidad vivía en casas de barro dispersas, y que para marzo de 2023, cuando pastores locales alertaron a las autoridades, cientos de personas ya habían perecido, algunas tan débiles que morían en los brazos de quienes intentaban rescatarlas, como relató Salim Karisa a la BBC.
Con el veredicto de culpabilidad ya emitido, se espera la sentencia para Mackenzie y sus coacusados. Además de estos cargos de asesinato, el ex taxista y otros líderes de la secta enfrentan juicios adicionales por terrorismo, radicalización y negación de educación a menores, manteniendo la atención de la justicia y la sociedad keniana sobre el desenlace completo de este escalofriante caso.
Imagen: Yahoo
Fuentes consultadas
- BBC: El líder de una secta en Kenia condenado por ordenar a sus seguidores dejar morir de hambre a casi 200 niños
- DW.com: Gurú acusado de haber matado de hambre a 191 adeptos en Kenia, declarado culpable de asesinato
- Yahoo: Líder de secta en Kenia que imponía ayuno extremo es declarado culpable matar a 191 niños





