La reciente convulsión sísmica que afectó a Panamá el 9 de octubre de 2026 ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad inherente de las infraestructuras críticas, en particular los servicios de salud. Ante este escenario, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud de Panamá (MINSA), ha desplegado una misión técnica especializada. Esta iniciativa, enmarcada en el programa fundamental de ‘Hospitales Seguros’, busca evaluar las repercusiones del sismo en los establecimientos sanitarios y diseñar estrategias robustas para asegurar la continuidad y recuperación de la atención médica vital para la población.
El concepto de ‘Hospitales Seguros’, pilar de la gestión de riesgos en salud a nivel global, trasciende la mera resiliencia estructural. Se erige como un modelo integral que garantiza que las instalaciones de salud permanezcan operativas y accesibles durante y después de eventos catastróficos, protegiendo tanto a los pacientes como al personal. En regiones propensas a fenómenos naturales como los sismos, la implementación de este enfoque es crucial, no solo para la respuesta inmediata, sino para la salvaguarda de la salud pública a largo plazo, minimizando la disrupción en servicios esenciales como cirugías, maternidad y urgencias.
La evaluación en curso, que inició en el Hospital Aquilino Tejeira de Coclé y se extenderá a Los Santos y Herrera, abarca una exhaustiva revisión de componentes estructurales, no estructurales y funcionales. Esto incluye la inspección de daños visibles en las edificaciones, la seguridad de equipos médicos y elementos suspendidos, así como el funcionamiento ininterrumpido de sistemas esenciales: agua, electricidad, gases medicinales y comunicaciones. La operatividad de estas redes es tan crítica como la integridad arquitectónica, pues su falla puede comprometer la atención y poner en riesgo vidas, evidenciando la interdependencia de los sistemas hospitalarios complejos.
Adicionalmente, la misión se enfoca en la revisión de instrumentos de registro para optimizar la recopilación y comunicación de hallazgos técnicos. Este proceso metodológico culminará con la elaboración de fichas detalladas por establecimiento, un conjunto de recomendaciones para la continuidad de los servicios y una matriz de intervenciones prioritarias. Tales documentos son herramientas fundamentales para que las autoridades nacionales, con base en datos técnicos fehacientes, puedan tomar decisiones informadas sobre el uso de las instalaciones, posibles restricciones o la necesidad de traslados y rehabilitaciones, garantizando una respuesta coordinada y eficiente.
La experiencia de Panamá subraya la imperiosa necesidad de fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud a escala regional. La preparación ante desastres no es solo una medida reactiva, sino una inversión proactiva en la salud y el desarrollo socioeconómico. En este contexto, la cooperación internacional, como la brindada por la OPS/OMS, es vital para transferir conocimientos y metodologías avanzadas que permitan a los países no solo reconstruir, sino edificar sistemas más robustos, capaces de soportar futuras crisis y asegurar que la población siempre tenga acceso a la atención médica indispensable, incluso en las circunstancias más adversas.
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