La integración de la ‘Inteligencia Artificial’ (IA) en la estructura productiva mexicana está marcando una etapa de profunda transformación. Datos del Censo Económico 2024 (Inegi), analizados por el Centro México Digital (CMD), revelan incrementos en la producción bruta de empresas hasta un 45.8% en sectores estratégicos. Este avance subraya el potencial catalizador de la ‘Inteligencia Artificial’ para la productividad nacional, aunque su adopción se concentra y muestra disparidades notables.
Los estudios abarcaron servicios financieros, medios y telecomunicaciones, y suministro de electricidad, agua y gas natural. Estas actividades, pilares del flujo de capital y servicios básicos, exhiben una adopción de IA entre 5.7% y 18.7%. La metodología consideró empresas con al menos diez trabajadores, empleando tecnologías como minería de datos y aprendizaje automático, representando el 87% de la producción y el 75.3% del empleo nacional.
La penetración de la IA en México evidencia heterogeneidad. En el suministro de electricidad, agua y gas, la adopción promedio es 5.7%, inferior al 8% nacional y al 10% de Estados Unidos. Esta brecha se acentúa subsectorialmente: el uso de IA alcanza 25.2% en empresas eléctricas, pero desciende a 3.4% en el suministro de agua, reflejando una fragmentación de hasta 9.5 veces entre grandes y pequeñas organizaciones hídricas.
El sector energético emerge como un área de alto retorno para la IA. Por cada diez puntos porcentuales de adopción, la producción bruta sectorial se eleva 14.3%. Específicamente, en el subsector eléctrico, esta asociación con la producción bruta alcanza el impresionante 45.8%, el más alto entre los analizados. El potencial en la gestión hídrica para detectar fugas y anticipar fallas, reduciendo tiempos hasta en un 50%, requiere la instalación previa de sensores y medidores.
En los servicios financieros y de seguros, la adopción promedio se sitúa en 8.4%, cifra que palidece frente al 30.4% de Estados Unidos o el 63.3% de Corea del Sur. La banca múltiple lidera con 31.1% de sus instituciones utilizando IA. Las aplicaciones abarcan evaluación crediticia avanzada, detección de fraudes y automatización de procesos regulatorios, aunque la plena estandarización espera las reglas secundarias de Finanzas Abiertas.
El sector de medios y telecomunicaciones presenta la mayor tasa de adopción de IA entre los estudiados, con 18.7%, duplicando el promedio nacional. La industria fílmica y de video sobresale con 32.5%. Esta integración se traduce en un aumento del 12.5% en la producción bruta por empresa por cada diez puntos porcentuales de avance. Persisten desafíos como infraestructura tecnológica heredada y digitalización pendiente de acervos audiovisuales, que impiden alcanzar los niveles de economías más avanzadas.
Finalmente, el contraste con el sector manufacturero, donde la adopción de IA apenas alcanza 4.8%, subraya la disparidad tecnológica prevaleciente. A nivel macroeconómico, la ‘Inteligencia Artificial’ se asocia con un aumento del 3.3% en el empleo por unidad económica, sugiriendo complementariedad entre tecnología y trabajo calificado. Para México, la consolidación de la IA es un imperativo estratégico para asegurar su posición económica global y el bienestar de su población.Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.






