Estados Unidos y China son las dos potencias espaciales del momento, ambas naciones han invertido miles de millones y siguen haciéndolo con el objetivo de liderar esta carrera espacial, que tiene como principal objetivo devolver al ser humano a la Luna en los próximos años.
Si bien esto ha llevado a que tengan una “guerra abierta”, ya han demostrado que están dispuestos a trabajar codo con codo si es necesario por un bien mayor. Un ejemplo de ello es la ayuda que ha ofrecido EEUU para salvar a los tres astronautas chinos atrapados en el espacio después de que restos chocaran con su nave de regreso, y ahora hemos podido conocer otro caso de colaboración.
Esto es porque China se ha puesto recientemente en contacto con la NASA para acordar una maniobra destinada a evitar una posible colisión entre satélites, según ha declarado un responsable de sostenibilidad espacial estadounidense, lo que supone una novedad en la gestión del tráfico espacial.
Según ha explicado Alvin Drew, director de Sostenibilidad Espacial de la NASA, por primera vez, la Agencia Espacial Nacional China se puso en contacto con EEUU para informarles de que habían visto una conjunción entre sus satélites y les informó que serían ellos (China) quienes realizarían la maniobra. “Esa es la primera vez que ha ocurrido algo así”.
El número de satélites que hay en el espacio se ha multiplicado enormemente en los últimos años, y esta situación obliga a que los operadores de satélites se coordinen para limitar las posibilidades de colisión entre satélites y evitar incidentes que provoquen desechos espaciales.
El contacto entre China y la NASA suele estar limitado por la denominada Enmienda Wolf, que impide la interacción bilateral entre la NASA y las entidades estatales chinas en la mayoría de casos y requiere el permiso del Congreso y del FBI.






