La República Dominicana ha dado un paso significativo en su compromiso por salvaguardar la vida de las mujeres gestantes, culminando con éxito el primer curso virtual nacional de Cuidado Materno Crítico. Esta iniciativa, fruto de la colaboración entre el Ministerio de Salud Pública (MISPAS) y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en conjunto con entidades nacionales clave, tiene como objetivo primordial robustecer las capacidades del personal de salud y, de esta manera, contribuir decisivamente a la reducción de la mortalidad materna en el país.
Este programa académico, que se extendió durante un mes bajo el paraguas de la estrategia ‘Cero Muertes Maternas Evitables’, representa un hito sin precedentes para la nación caribeña. Reunió a 554 profesionales de la salud, abarcando las 32 provincias y diversas instituciones, tanto públicas como privadas. Su carácter virtual no solo facilitó una amplia cobertura geográfica, sino que también estableció un modelo innovador para la formación continua en áreas clínicas de alta especialización, garantizando que el conocimiento crítico llegue a todos los rincones del sistema sanitario.
A nivel global, la reducción de la mortalidad materna es una meta apremiante, inscrita dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, específicamente el ODS 3.1 que busca reducir la razón de mortalidad materna mundial a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos para 2030. La estrategia ‘Cero Muertes Maternas Evitables’, impulsada por la OPS, se alinea con este propósito, enfatizando que la gran mayoría de estas tragedias son prevenibles mediante una atención de calidad y un acceso oportuno a servicios especializados, una realidad que la República Dominicana busca afianzar con este tipo de formaciones.
El contenido del curso abordó temáticas de alta complejidad clínica, esenciales para el manejo de emergencias obstétricas graves. Entre los módulos impartidos por especialistas nacionales e internacionales, se destacaron la ventilación y soporte respiratorio de la gestante crítica, el manejo del tromboembolismo pulmonar, las coagulopatías obstétricas agudas, el choque obstétrico y la preeclampsia severa. Asimismo, se profundizó en microangiopatías trombóticas, reanimación cardiopulmonar en el embarazo, edema agudo de pulmón, miocardiopatía periparto y el análisis de casos clínicos, dotando a los participantes de herramientas avanzadas para enfrentar escenarios de alto riesgo.
La composición multidisciplinaria de los participantes fue un factor clave para el éxito y la integralidad del programa. Si bien ginecólogos y obstetras constituyeron la mayoría, la inclusión de intensivistas, anestesiólogos, emergenciólogos, médicos generales, familiares, cardiólogos y residentes, asegura un abordaje holístico de las complicaciones obstétricas. Esta convergencia de especialidades es vital, dado que las emergencias maternas a menudo requieren una respuesta coordinada y multifocal que trasciende los límites de una única disciplina médica.
Esta iniciativa no solo fortalece las capacidades individuales, sino que robustece el sistema de salud dominicano en su conjunto. Al mejorar la identificación temprana y el manejo oportuno de complicaciones durante el embarazo, el parto y el puerperio, se establecen barreras más efectivas contra los desenlaces fatales. La formación continua del talento humano en salud, respaldada por evidencia científica y estrategias probadas, es el pilar fundamental para construir una atención materna segura y equitativa que garantice el bienestar de todas las mujeres en la región.
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