La Inteligencia Artificial se ha postulado como una tecnología de un valor casi incalculable debido a sus capacidades y habilidad para poder replicar las acciones que hasta ahora tan solo los humanos podíamos hacer.
Pero como en todo en esta vida, hay aspectos positivos como negativos, y el lado oscuro puede tener grandes consecuencias. Una de las primeras capacidades de la IA que nos dejaron a todos asombrados fue la de generación de fotos y vídeos, si bien al principio estaba muy lejos de ser realista, en muy poco tiempo han dado un salto de calidad que ya cuesta distinguir lo real de lo generado artificialmente.
Esto ha llevado a que se lleven a cabo todo tipo de engaños y fraudes aprovechándose de las herramientas IA que existen, sobre todo creando deepfakes, un tipo de contenido audiovisual (video, imagen o audio) que ha sido creado o manipulado utilizando inteligencia artificial (IA) para parecer auténtico, pero que en realidad es falso, mostrando personas, objetos o situaciones inventadas que parecen reales.
Esto es muy peligroso porque inducen a la confusión como, por ejemplo, ahora el extenista Rafa Nadal que denuncia el uso de su persona para inducir a inversiones de las que él no tiene nada que ver.
“En los últimos días, junto a mi equipo hemos detectado que circulan en algunas plataformas vídeos falsos generados con inteligencia artificial, en los que aparece una figura que imita mi imagen y mi voz” comienza diciendo el deportista en un comunicado.
“En esos vídeos se me atribuyen consejos o propuestas de inversión que en ningún caso provienen de mí. Se trata de publicidad engañosa y completamente ajena a mí. Os pido que tengáis precaución: yo no he realizado ni respaldo este tipo de mensajes”.
A continuación, Nadal hace una importante reflexión sobre esta tecnología. “Como sociedad, tenemos el reto de aprender a distinguir entre lo real y lo manipulado, y de promover un uso ético y responsable de la tecnología. Creo que la innovación siempre es positiva cuando se pone al servicio de las personas, pero debemos ser conscientes de sus riesgos y actuar con sentido crítico”.






