El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha delineado una política monetaria reforzada, anunciando la extensión y modificación de su régimen de encaje adicional sobre el crédito en moneda extranjera. Esta medida, efectiva a partir de diciembre de 2026, tiene como objetivo central mitigar los riesgos inherentes a la alta dolarización de los créditos, particularmente en segmentos clave como los préstamos hipotecarios y vehiculares. La iniciativa del BCRP subraya un compromiso firme con la estabilidad financiera, buscando equilibrar la oferta de crédito con la solidez macroeconómica del país andino.
El encaje adicional es un instrumento crucial en el arsenal de los bancos centrales para controlar la liquidez y gestionar la exposición a divisas foráneas. Históricamente, en economías emergentes susceptibles a fenómenos de sustitución monetaria, estas herramientas han demostrado su eficacia para inducir a las instituciones financieras a reducir su dependencia de monedas extranjeras en el otorgamiento de préstamos. En este caso, la activación del encaje adicional se producirá cuando el saldo promedio diario de créditos hipotecarios y de consumo (excluyendo tarjetas) exceda el 95% del saldo de mayo de 2026, o cuando la obligación supere el 7% del patrimonio efectivo de la entidad, marcando un claro endurecimiento de las condiciones.
La preocupación subyacente del BCRP reside en los riesgos macrofinancieros asociados a una elevada dolarización. Una fuerte exposición al dólar en el sector crediticio puede incrementar la vulnerabilidad de la economía ante fluctuaciones del tipo de cambio, dificultar la transmisión de la política monetaria local y, en escenarios extremos, desencadenar descalces de moneda que pongan en jaque la estabilidad del sistema bancario. Al enfocar esta medida en créditos de largo plazo como los hipotecarios, el BCRP aborda directamente una fuente potencial de fragilidad estructural, promoviendo una mayor resiliencia ante choques externos.
La implementación de esta política será gradual, lo que permite a las entidades financieras un período de ajuste estratégico. Según lo comunicado, el porcentaje aplicado al saldo promedio diario de referencia se reducirá progresivamente al 80% en diciembre de 2027 y al 60% en diciembre de 2028. Finalmente, a partir de diciembre de 2029, el requerimiento quedará supeditado exclusivamente al patrimonio efectivo de las instituciones, con una reducción gradual de un punto porcentual anual, del 7% al 5%. Esta trayectoria escalonada refleja una gestión prudente, buscando alcanzar los objetivos de desdolarización sin generar disrupciones abruptas en el mercado.
Las implicaciones de estas modificaciones trascenderán el ámbito puramente bancario, afectando potencialmente las condiciones de acceso al crédito para los consumidores y las estrategias de financiamiento para las empresas. Al incentivar la canalización de fondos en moneda local, el BCRP busca fortalecer la confianza en el sol peruano y promover un desarrollo más endógeno del mercado de capitales. Esta orientación hacia una mayor solidez y menor dependencia externa es un pilar fundamental para la sostenibilidad económica a largo plazo, posicionando a Perú con una política monetaria proactiva en un contexto global volátil.Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.






