En un esfuerzo crucial por mitigar una de las causas de mortalidad prevenibles más devastadoras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desvelado su paquete técnico ‘PROTECT’, una iniciativa que agrupa siete estrategias clave para la prevención de los ahogamientos. Coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, el 25 de julio, esta publicación representa un paso significativo para dotar a gobiernos y comunidades de herramientas eficaces. El objetivo primordial es reducir las cerca de 300 000 vidas que se pierden anualmente en incidentes de ahogamiento, un flagelo que afecta de manera desproporcionada a la niñez y las naciones de ingresos bajos y medianos.
La magnitud de los ‘ahogamientos globales’ subraya la urgencia de estas medidas. Este tipo de incidentes no solo constituye una de las diez principales causas de muerte entre menores de 5 a 14 años, sino que sus raíces se anclan profundamente en factores socioeconómicos y geográficos. La carencia de infraestructuras seguras, la limitada capacidad de respuesta en emergencias y la falta de programas educativos sobre seguridad acuática en países en desarrollo, transforman cuerpos de agua cotidianos como ríos, lagos o pozos domésticos en trampas mortales. Esta disparidad global destaca la necesidad de enfoques culturalmente sensibles y económicamente viables para la implementación de las estrategias propuestas.
Además, la crisis climática emerge como un catalizador de riesgos crecientes en este ámbito. El aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones repentinas y olas de calor prolongadas, intensifica la exposición a entornos acuáticos peligrosos. La correlación entre temperaturas elevadas y el incremento de ahogamientos, como lo evidencian estudios del Reino Unido que reportan un aumento del 7.2% por cada grado Celsius, demuestra cómo los patrones climáticos alterados están redefiniendo la dinámica de la seguridad acuática. Esta interconexión exige que las políticas de prevención de ahogamientos se integren de forma intrínseca en las estrategias más amplias de adaptación al cambio climático y gestión de riesgos de desastres.
El director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha enfatizado que ‘cada ahogamiento es una tragedia evitable’, consolidando la filosofía detrás de ‘PROTECT’. Este acrónimo encapsula las siete directrices fundamentales: P de Infraestructura física segura; R de Capacidad de rescate y reanimación; O de Seguridad ocupacional; T de Normas de transporte acuático; E de Educación en natación y seguridad; C de Cuidado infantil y socorristas; y T de Preparación ante inundaciones. La integralidad de este enfoque trasciende la mera enseñanza de natación, abarcando desde la regulación de embarcaciones hasta la planificación urbana resiliente.
La elección de Ghana como sede para la presentación del paquete ‘PROTECT’ no es fortuita. El país africano, que lamenta aproximadamente 1100 muertes por ahogamiento anualmente, con una incidencia desproporcionada en niños y jóvenes adultos, ha demostrado un compromiso político creciente con la prevención. Este liderazgo ejemplar de Ghana, que busca fortalecer activamente su seguridad acuática y reducir esta estadística devastadora, sirve como un modelo tangible para otras naciones que enfrentan desafíos similares. La experiencia ghanesa valida la eficacia de implementar políticas basadas en evidencia y destaca el potencial de replicación global.
Este esfuerzo de la OMS se construye sobre más de una década de colaboración con gobiernos y asociados internacionales, demostrando la necesidad de una alianza multifacética. Organizaciones como Bloomberg Philanthropies han sido pilares fundamentales en este camino, aportando financiamiento y experiencia desde 2014 para el desarrollo de recursos críticos que orientan las mejores prácticas globales, incluyendo el propio paquete ‘PROTECT’. Esta sinergia entre entidades públicas y privadas es indispensable para movilizar los recursos técnicos y económicos necesarios para enfrentar un problema de esta envergadura.
El lema de este año del Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, ‘Unámonos para revertir la situación’, resuena como un llamado a la acción colectiva y coordinada. La prevención de estas muertes no es responsabilidad exclusiva de un sector, sino un compromiso compartido que implica a gobiernos, comunidades, instituciones educativas y el sector privado. Al adoptar las estrategias ‘PROTECT’, el mundo tiene la oportunidad de salvar innumerables vidas y proteger a las poblaciones más vulnerables, transformando la fatalidad en esperanza y seguridad acuática.
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