Costa Rica ha dado un paso significativo en la mejora de su infraestructura de salud pública con la implementación del taller ‘HEARTS’ de Formación de Formadores en Mejora Continua de la Calidad. Esta iniciativa, respaldada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y diversas instituciones nacionales clave, busca robustecer la atención cardiovascular primaria, enfocándose primordialmente en la detección, el tratamiento y el control de la hipertensión arterial. La reunión de 56 participantes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto Nacional de Seguros (INS), el Ministerio de Salud y la academia, subraya un compromiso interinstitucional firme para abordar una de las principales amenazas a la salud pública.
La prevalencia de la hipertensión arterial en Costa Rica representa un desafío considerable. Con un 40% de adultos mayores de 19 años afectados, lo que se traduce en aproximadamente 1.5 millones de personas, el país supera el promedio mundial estimado del 34%. Lo más alarmante es que solo el 47% de los hipertensos están diagnosticados y apenas un 63% de los tratados logran controlar su presión arterial, evidenciando una brecha crítica en la gestión de esta condición. Esta situación ha contribuido a una tendencia ascendente en la mortalidad cardiovascular, destacando la urgencia de intervenciones efectivas y sostenibles en el primer nivel de atención para prevenir eventos adversos y muertes prematuras.
La estrategia ‘HEARTS’ de la OPS/OMS se erige como una herramienta integral para revertir estas estadísticas. No se limita a la provisión de medicamentos, sino que abarca un enfoque holístico que incluye una mejor atención basada en la evidencia, adherencia del paciente, registros precisos, trabajo en equipo multidisciplinario y una sólida integración sistémica. Este modelo busca optimizar la gestión de las enfermedades no transmisibles (ENT) desde la atención primaria, que es la puerta de entrada al sistema de salud y un pilar fundamental para la prevención y el manejo crónico, demostrando ser más costo-efectivo que la atención terciaria.
La colaboración entre el Ministerio de Salud, la CCSS y la inclusión formal del INS, que se concretó en 2025, es un factor determinante para el éxito de esta estrategia. El INS, con su red de centros de salud, el Hospital del Trauma y consultorios médicos laborales, ofrece una plataforma única para expandir la detección y el control de la hipertensión a la población trabajadora. Esta sinergia interinstitucional es vital para maximizar el alcance de las intervenciones y garantizar una cobertura más amplia, beneficiando a segmentos de la población que quizás no interactúan regularmente con el sistema de salud tradicional.
El formato de ‘Formación de Formadores’, con el acompañamiento de asesores regionales de ‘HEARTS en las Américas’, garantiza la transferencia de conocimiento y la adaptación de las mejores prácticas globales a la realidad costarricense. Este enfoque multiplicador asegura que los estándares de calidad, las cascadas de tratamiento, las herramientas clínicas y los sistemas de información puedan ser replicados y sostenidos a nivel nacional. La experiencia de otros países de la región que han implementado exitosamente ‘HEARTS’ proporciona una hoja de ruta validada y un marco de referencia para el escalamiento de la iniciativa, lo que subraya el compromiso de Costa Rica con la innovación médica y la mejora continua.
De cara al futuro, el país se embarca en una fase de preparación y planificación exhaustiva para 2026. Esto incluye el desarrollo de una hoja de ruta interinstitucional, el establecimiento de una línea base de indicadores, la adaptación e institucionalización de la ‘Vía Clínica HEARTS-INS’, la selección de los establecimientos piloto y la definición de mecanismos robustos de registro, monitoreo e intercambio de información. Bajo la rectoría del Ministerio de Salud, estos pasos son cruciales para consolidar un sistema de salud resiliente, capaz de enfrentar el creciente desafío de las enfermedades cardiovasculares y promover una mayor ‘longevidad’ y bienestar para todos sus ciudadanos, alineándose con los objetivos de salud global.
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