China ha marcado un hito significativo en el panorama tecnológico mundial con el lanzamiento de ‘Origin Wukong-180’, la cuarta generación de su computadora cuántica superconductora desarrollada por Origin Quantum. Este sistema, ahora accesible globalmente a través de una plataforma en la nube y con una oferta de prueba gratuita para usuarios e investigadores, representa una apuesta estratégica de Pekín en la carrera por la supremacía en la **computación cuántica global**.
El ‘Origin Wukong-180’ se distingue por su chip superconductor de 180 cúbits físicos, lo que duplica con creces la capacidad de su predecesor de 72 cúbits. Además de la impresionante cifra de cúbits computacionales, incorpora 251 cúbits de acoplamiento, diseñados para optimizar las interacciones entre los componentes operativos. La fiabilidad del sistema se subraya con una tasa de error inferior al 1% en operaciones individuales y entre pares de cúbits, un parámetro crucial que determina la complejidad de los cálculos que el equipo puede ejecutar antes de que la acumulación de imprecisiones comprometa los resultados.
A pesar de sus avances, ‘Wukong-180’ opera dentro del actual régimen NISQ (computación cuántica ruidosa de escala intermedia). Esto significa que, si bien es capaz de ejecutar ciertas tareas con una ventaja sobre los sistemas clásicos, aún carece de la corrección de errores tolerante a fallos. Esta limitación inherente al estado actual de la tecnología cuántica global implica que no puede sostener los circuitos cuánticos profundos necesarios para superar algoritmos criptográficos robustos, como el esquema de curva elíptica (ECDSA) que salvaguarda las transacciones en redes como Bitcoin.
El lanzamiento de ‘Wukong-180’ no es un evento aislado, sino parte de una ambiciosa estrategia de China para posicionarse como líder en tecnologías de vanguardia. La continua inversión en investigación y desarrollo de computación cuántica por parte de Origin Quantum, una empresa con fuertes lazos con el gobierno chino, refleja el imperativo geopolítico y económico de dominar esta área. Este esfuerzo se alinea con las iniciativas de otras potencias, incluyendo a gigantes tecnológicos occidentales como IBM y Google Quantum AI, que también ofrecen plataformas cuánticas accesibles en la nube.
La trayectoria de Origin Quantum es notable. Su generación anterior, el ‘Wukong’ de 72 cúbits, lanzado en enero de 2024, registró más de 50 millones de accesos remotos y completó cerca de un millón de tareas globales, demostrando la alta demanda y el interés en estas plataformas. En 2025, la compañía realizó la primera exportación comercial de potencia cuántica de desarrollo doméstico de China, consolidando su presencia internacional. Adicionalmente, el lanzamiento gratuito de su sistema operativo cuántico ‘Origin Pilot’ en febrero pasado democratiza el acceso a herramientas esenciales para la investigación y el desarrollo en este campo.
En este contexto de acelerados progresos, persiste el debate sobre el ‘Q-day’, el momento hipotético en que una computadora cuántica podría romper la criptografía actual. Mientras algunos expertos de Google, Cloudflare y Harvard han proyectado su llegada antes de 2030, otros especialistas, como Adam Back, han refutado estas estimaciones, calificándolas de ‘FUD cuántico’. La divergencia de opiniones subraya la incertidumbre y la complejidad de predecir el impacto real de la computación cuántica en la seguridad de los sistemas actuales.
Independientemente de cuándo se materialice el ‘Q-day’, los avances como los presentados por Origin Quantum son un testimonio de la maduración de la industria. Estos desarrollos no solo impulsan la investigación fundamental y aplicada, sino que también forjan las bases para futuras innovaciones en campos tan diversos como la medicina, la ciencia de materiales y la inteligencia artificial, marcando una era de transformación tecnológica sin precedentes.Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.



