En un momento crucial para la salud pública en las Américas, Bolivia emerge como un actor central en la Reunión Conjunta sobre Gobernanza, Financiamiento y Prestación Integrada de Servicios para una ‘Atención Primaria de Salud’ (APS) Integral, que se celebra en Brasilia del 2 al 4 de septiembre de 2026. Esta cita regional, auspiciada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca consolidar estrategias y experiencias exitosas para fortalecer los sistemas sanitarios del continente, con el país andino exponiendo sus avances significativos.
La ‘Atención Primaria de Salud’ ha sido reconocida desde la Declaración de Alma-Ata en 1978 como la piedra angular de cualquier sistema de salud equitativo y eficiente. A lo largo de las décadas, organismos internacionales han insistido en la necesidad de transformar los modelos de atención hacia enfoques integrales que prioricen la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el acceso universal, conceptos que siguen siendo un desafío persistente en muchas naciones de la región a pesar de su larga trayectoria teórica.
La delegación boliviana, encabezada por la ministra de Salud y Deportes, Marcela Tatiana Flores Zambrana, presentará la implementación de las ‘Funciones Esenciales de Salud Pública’ (FESP) y el desarrollo de las ‘Redes Integradas de Servicios de Salud’ (RISS). Las FESP, que engloban las capacidades que deben poseer las autoridades sanitarias para proteger y mejorar la salud de sus poblaciones, han permitido a Bolivia fortalecer su rectoría y gobernanza. Por su parte, las RISS buscan organizar la provisión de servicios de manera continua y coordinada, asegurando una atención fluida entre los distintos niveles de complejidad.
El encuentro en Brasilia se distingue por articular a tres redes técnicas regionales clave: la Red sobre Funciones Esenciales de Salud Pública (RedFESP), la Red de Fondos Nacionales de Salud en las Américas (REFSA) y la Red Impulsora de las Redes Integradas de Servicios de Salud (Impulsa-RISS). Esta confluencia subraya un enfoque sistémico donde la gobernanza robusta, el financiamiento alineado y la prestación de servicios articulada son interdependientes e indispensables para la consolidación efectiva de una APS integral en los territorios.
A pesar de los avances normativos y estratégicos, la región de las Américas aún enfrenta una brecha crítica entre la formulación de políticas y su ejecución práctica. Los países luchan por traducir marcos conceptuales en capacidades institucionales operativas, financiamiento suficiente y organización territorial efectiva que generen resultados tangibles para la ciudadanía. La participación de organismos como el Banco Mundial en esta reunión refuerza la perspectiva de que la inversión estratégica y la cooperación técnica son vitales para superar estas barreras y asegurar una cobertura universal de salud.
El objetivo fundamental de este foro colaborativo no es solo el intercambio de experiencias, sino también la creación de una plataforma regional que facilite el aprendizaje aplicado y la planificación conjunta. Se busca traducir la evidencia y el conocimiento técnico en herramientas prácticas, identificando y escalando estrategias de cooperación con potencial de replicabilidad regional. Este esfuerzo conjunto apunta a fortalecer las capacidades institucionales y territoriales, estableciendo prioridades interredes para el bienio 2026-2027 y proyectando una visión de sistemas de salud más resilientes y centrados en las personas.
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