En un esfuerzo concertado por salvaguardar la salud de sus ciudadanos, la República Dominicana ha dado un paso significativo al fortalecer sus capacidades nacionales para la cesación del consumo de tabaco y nicotina. Esta iniciativa, respaldada por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), se materializó en un curso presencial innovador que capacitó a 70 profesionales de la salud. La relevancia de este programa reside en su enfoque integral para abordar una de las principales causas de enfermedades no transmisibles a nivel global, marcando un precedente fundamental en las estrategias de salud pública del país.
La problemática del tabaquismo y la dependencia a la nicotina trasciende las fronteras individuales, convirtiéndose en una carga socioeconómica considerable para los sistemas de salud. Datos de la OMS revelan que el tabaco es responsable de más de ocho millones de muertes al año, con una proporción significativa de estas ocurriendo en países de ingresos bajos y medianos. Este curso no solo busca mitigar las consecuencias directas en la salud de los fumadores, sino también reducir los costos asociados a tratamientos de enfermedades crónicas, la pérdida de productividad laboral y el impacto en la calidad de vida de las familias, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible que promueven la ‘salud y bienestar’.
El programa de capacitación, desarrollado entre el 13 y el 17 de julio en Santo Domingo, abarcó un espectro amplio de conocimientos y habilidades. Desde la profundización en la relación entre el tabaquismo y las enfermedades no transmisibles hasta el marco normativo nacional existente, los participantes exploraron intervenciones efectivas. Esto incluyó técnicas de consejería breve, manejo de la dependencia, estrategias de motivación para el cambio, la aplicación de farmacoterapia y la elaboración de planes de cesación personalizados, equipando a los profesionales con herramientas científicamente validadas para la asistencia al paciente.
Un aspecto crucial de esta formación es la inclusión de médicos y personal de enfermería del primer nivel de atención, así como psicólogos vinculados a la línea telefónica ‘Cuida tu salud mental’. Esta selección estratégica subraya la visión de integrar la cesación tabáquica en la atención primaria y los servicios de salud mental, garantizando que el apoyo sea accesible en diversos puntos de contacto del sistema de salud. La combinación de experticia clínica y psicológica es vital para abordar tanto los componentes fisiológicos como los conductuales de la adicción a la nicotina, promoviendo una recuperación holística.
Además, el curso incorporó herramientas digitales y estrategias de teleasistencia, lo cual demuestra una visión moderna y adaptativa a los desafíos de la salud contemporánea. La posibilidad de replicar los conocimientos adquiridos es un pilar fundamental para la sostenibilidad del proyecto. Los instructores internacionales de la OPS/OMS, como la doctora Adriana Bacelar y el doctor Eduardo Bianco, compartieron metodologías que permitirán a los profesionales capacitados convertirse en formadores, multiplicando el impacto y creando una red nacional de expertos en control del tabaco y asistencia para la cesación.
Este esfuerzo conjunto del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS), el Servicio Nacional de Salud (SNS) y la OPS/OMS representa una inversión estratégica en el capital humano dominicano y un compromiso inequívoco con la salud pública. Al fortalecer la capacidad de respuesta frente al consumo de tabaco y nicotina, la República Dominicana no solo protege a su población de enfermedades prevenibles, sino que también sienta las bases para una sociedad más saludable y resiliente, proyectándose como un modelo regional en la lucha contra esta adicción global. La continuidad y expansión de estas iniciativas serán cruciales para consolidar los avances logrados.
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