Lágrimas, abrazos. Más lágrimas y más abrazos. Desde el anuncio del Comité Internacional de Cruz Roja sobre la puesta en marcha de «una operación en varias fases» para supervisar la liberación de 20 cautivos israelíes y casi 2.000 prisioneros palestinos, la plaza de … los Rehenes de Tel Aviv es pura emoción. Miles de personas siguen en directo los acontecimientos a través de pantallas gigantes donde se van alternando las emisiones en directo de los principales canales israelíes.
El organismo internacional informó antes de las ocho de la mañana (hora local) de que Hamás le había entregado los primeros siete prisioneros vivos. La segunda entrega, con los 13 secuestrados vivos restantes, tuvo lugar poco después, hacia las 8.45 (hora local, una hora más tarde en la España peninsular), antes de la hora límite fijada (las 10.00, hora local).
Tras la entrega de los cautivos con vida, falta que los islamistas entreguen los cuerpos que han podido encontrar de los otros 28 cautivos que permanecen en la Franja.
La operación de salida de Gaza coincide con la llegada de Donald Trump a Israel, la persona que ha hecho posible que se llegue a este intercambio que pone final a 737 días de cautiverio y que ha aterrizado en Tel Aviv poco antes de las 10.00 (hora local, las 9.00 en la España peninsular). Hamás difundió un comunicado para decir que Israel «podría haber devuelto con vida a la mayoría de sus cautivos hace muchos meses, pero siguió dando largas al acuerdo».
Una multitud de israelíes celebran la liberación de los secuestrados en la llamada plaza de los Rehenes
A su llegada a Tel Aviv, Trump aseguró a los periodistas: «No sé nada de la Riviera de Gaza, tenemos que cuidar de la gente primero». Se refería así al proyecto que meses atrás anunció para convertir la Franja en un espacio de resorts vacacionales bajo Administración norteamericana. Trump, a su llegada al Parlamento hebreo, donde emitirá un discurso; ha comentado a los periodistas que «Hamás cumplirá con el plan de desarme» y ha añadido que «que la guerra ha acabado».
Tras la llegada de los rehenes vivos a Israel ha comenzado la operación para sacar de prisión a casi 2.000 presos palestinos. 1.700 de ellos son gazatíes detenidos tras el 7 de octubre y sobre quienes sus familias no han tenido información en todo este tiempo. Otros 250 presos cumplían cadena perpetua o largas condenas, principalmente por ataques contra israelíes. De ellos, 135 serán deportados a Gaza o expulsados en el extranjero, se espera que 100 sean enviados a Cisjordania y 15 a Jerusalén Este.






