La UEFA ha revelado su ‘Once Ideal’ tras una intensa temporada de Champions League, destacando el ‘Dominio Parisino’ con cinco jugadores del Paris Saint-Germain, flamante bicampeón. Esta selección subraya una tendencia persistente: la preferencia por la cohesión del equipo ganador y de los semifinalistas, un criterio que, lamentablemente, ha dejado fuera a talentos individuales de gran calibre como el colombiano Luis Díaz. Su exclusión, a pesar de una fase de grupos y eliminatorias notables, genera un debate sobre la ponderación entre el rendimiento colectivo y la brillantez personal en este tipo de reconocimientos.
El Paris Saint-Germain, bajo la dirección de Luis Enrique, no solo conquistó su segundo título consecutivo al vencer al Arsenal en una dramática definición por penaltis, sino que también monopolizó gran parte del equipo ideal. Figuras como Marquinhos, Nuno Mendes, Vitinha, Ousmane Dembélé y, crucialmente, Khvicha Kvaratskhelia, el Mejor Jugador del Torneo, representaron al campeón. La inclusión de Kvaratskhelia, cuyo impacto en fases decisivas fue innegable, eclipsó los impresionantes números de Luis Díaz, quien sumó siete goles y tres asistencias en doce partidos con el Bayern Múnich, una estadística que en otras circunstancias habría sido suficiente para la distinción.
La composición del ‘Once Ideal’ de la UEFA, estrictamente limitada a jugadores de los cuatro semifinalistas, reveló una estrategia clara por parte del organismo rector del fútbol europeo. Además de los cinco representantes del PSG, el Arsenal, subcampeón, aportó a David Raya, Gabriel Magalhaes y Declan Rice. El Bayern Múnich sumó a Michael Olise y Harry Kane, mientras que el Atlético de Madrid vio a Marcos Llorente como su único integrante. Esta restricción geográfica y de rendimiento colectivo, si bien lógica desde la perspectiva de la fase final, genera interrogantes sobre la visibilidad de jugadores que, aunque brillantes, pertenecen a equipos que no alcanzaron las instancias más avanzadas del torneo, independientemente de su impacto individual.
Históricamente, la selección de los ‘Equipos del Torneo’ en competiciones continentales ha oscilado entre el reconocimiento puro de las estadísticas individuales y la priorización del éxito colectivo. La UEFA, en esta edición, parece inclinarse firmemente por la segunda opción, premiando no solo el talento sino también la trascendencia en los partidos clave. Este enfoque, aunque comprensible, podría desincentivar a jugadores de equipos que no tienen la misma profundidad de plantilla o los recursos financieros para llegar consistentemente a las semifinales, pese a que sus actuaciones individuales pueden ser de élite mundial. El debate sobre si estas selecciones deben ser un reflejo absoluto de mérito individual o un epítome del éxito colectivo sigue vigente.
En última instancia, la configuración de este ‘Once Ideal’ sirve como un recordatorio de que, en el fútbol de élite, el éxito del equipo prevalece sobre cualquier gesta personal. La ausencia de Luis Díaz, un futbolista cuyo desempeño fue consistentemente alto, resalta la línea delgada entre el reconocimiento individual y el criterio de selección basado en el progreso del equipo hasta la final. El mensaje es claro: para formar parte de los elegidos, no basta con brillar, es imperativo que esa luz ilumine el camino de un colectivo hacia la gloria. Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.



