La trayectoria de **Carlos Queiroz** en el fútbol internacional vuelve a entrelazarse de manera significativa con la Selección Colombia, esta vez en el escenario global del Mundial 2026. Como actual estratega de Ghana, el técnico portugués se enfrentará a la Tricolor en los dieciseisavos de final, un duelo que trasciende lo meramente deportivo para convertirse en un reencuentro cargado de simbolismo y reminiscencias de un ciclo que, aunque breve, dejó una profunda huella en el balompié colombiano. El choque, programado en Kansas City, revivirá el recuerdo de una gestión que comenzó con elevadas expectativas y concluyó abruptamente, marcando un punto de inflexión en las eliminatorias sudamericanas de la época.
La llegada de Queiroz a la dirección técnica de Colombia en 2019 fue un movimiento estratégico de la Federación Colombiana de Fútbol, que buscaba replicar el éxito y la estabilidad de la era Pékerman con un entrenador de similar calibre internacional. Su currículum, adornado por experiencias al frente de selecciones como Portugal e Irán, y un paso por el Real Madrid, prometía una metodología sofisticada y una visión global del juego. Se esperaba que su experiencia en grandes ligas y torneos internacionales aportara la solidez y la dirección necesarias para consolidar el proyecto deportivo colombiano, manteniendo la selección en la élite del fútbol mundial.
El inicio de su gestión no estuvo exento de momentos prometedores. En la Copa América de 2019, la Selección Colombia exhibió destellos de un fútbol eficaz y contundente. La victoria 2-0 sobre Argentina en el debut fue un claro indicio del potencial del equipo bajo su mando, culminando una fase de grupos perfecta tras superar también a Qatar y Paraguay. Sin embargo, el ímpetu se disipó en los cuartos de final, donde la Tricolor sucumbió en una tanda de penaltis frente a Chile, tras un empate sin goles. Este resultado, si bien no fue catastrófico, empezó a sembrar dudas sobre la capacidad del equipo para trascender en las fases decisivas.
El verdadero punto de quiebre para Queiroz se materializó en las eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022. Tras un inicio aceptable con una victoria ante Venezuela y un empate como visitante frente a Chile, el equipo sufrió dos de las derrotas más dolorosas de su historia reciente. La goleada 0-3 en casa contra Uruguay y el estrepitoso 1-6 ante Ecuador en Quito no solo minaron la confianza de la plantilla, sino que también desataron una ola de críticas y cuestionamientos que, en última instancia, precipitaron la terminación de su contrato. Estos resultados expusieron falencias tácticas y de gestión que el técnico portugués no logró revertir a tiempo.
En retrospectiva, el balance global de Carlos Queiroz con la Selección Colombia abarcó 18 partidos, con un registro de nueve victorias, cinco empates y cuatro derrotas. Durante este periodo, su equipo anotó 22 goles y recibió 18. Esta estadística, que incluye diez partidos amistosos, cuatro de Copa América y cuatro de eliminatorias, subraya la irregularidad de su proceso. Las victorias destacadas contra Argentina, Qatar y Paraguay en la Copa América, así como los triunfos en amistosos frente a Panamá y Perú, junto al empate 2-2 con Brasil, mostraron destellos de un potencial que, lamentablemente, no pudo sostenerse en los momentos cruciales.
Actualmente, Queiroz encabeza el proyecto deportivo de Ghana, a la que ha logrado conducir hasta los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como uno de los mejores terceros de la fase de grupos. Su resurgimiento con la escuadra africana demuestra su persistencia y adaptabilidad en el fútbol de alta competición. Recientemente, el experimentado entrenador ha expresado críticas hacia el formato expandido de 48 selecciones en el torneo, argumentando que tal ampliación podría diluir el valor intrínseco de las fases clasificatorias y, por ende, de la competencia misma, ofreciendo una perspectiva controvertida sobre la evolución del fútbol mundial.
Este viernes 3 de julio de 2026, a las 8:30 p. m. (hora de Colombia), en Kansas City, el destino vuelve a unir a **Carlos Queiroz** con la Selección Colombia. Más allá del resultado deportivo, este enfrentamiento será un recordatorio de la incesante dinámica del fútbol, donde las segundas oportunidades y los cruces de caminos son tan frecuentes como impredecibles. Será una oportunidad para Colombia de medir su evolución y para Queiroz de demostrar la madurez adquirida tras su salida de la Tricolor.
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