Un reciente estudio de Galaxy Digital desafía frontalmente la postura de la banca tradicional estadounidense sobre el impacto de las ‘stablecoins’ y la proyectada Ley GENIUS. Contrario a las advertencias de una ‘fuga de depósitos’ que debilitaría el sistema financiero, el informe sugiere que una regulación efectiva de estos activos digitales podría catalizar una afluencia neta de capital hacia Estados Unidos, expandiendo significativamente el crédito disponible y consolidando la hegemonía global del dólar.
La investigación, publicada el 7 de mayo bajo el título ‘La Ley GENIUS y la estructura evolutiva de las finanzas en dólares’, revela que entre el 60% y el 70% del crecimiento de las ‘stablecoins’ bajo el nuevo marco regulatorio provendrá de fuentes ‘offshore’. Esto implica que, por cada dólar que potencialmente se reasigne de depósitos bancarios domésticos, el sistema financiero estadounidense recibiría aproximadamente dos dólares procedentes del exterior. Esta dinámica sugiere una importación neta de liquidez, contrarrestando la preocupación inicial de los bancos y reconfigurando la base de capital.
Más allá de la mera reasignación de depósitos, la adopción y regulación de las ‘stablecoins’ se perfila como un motor de crecimiento económico. El análisis de Galaxy estima que cada dólar adicional en estos activos digitales generaría alrededor de 32 centavos de crédito neto en la economía estadounidense. Este efecto multiplicador de capital, sumado a la atracción de fondos internacionales, no solo compensaría cualquier movimiento de depósitos internos sino que reforzaría la posición del dólar como la principal reserva de valor y medio de intercambio a nivel planetario.
La implicación más profunda de este fenómeno es la aceleración de la dolarización global. Mientras la facilidad de mantener y transar dólares a través de aplicaciones digitales sea una realidad, las jurisdicciones con monedas frágiles, instituciones débiles o controles de capital restrictivos verán cómo sus depósitos se desplazan hacia la estabilidad y seguridad que ofrecen las ‘stablecoins’ reguladas en EE. UU. Este movimiento representa una fuga de capital de economías vulnerables, redirigiendo la liquidez hacia el ecosistema financiero estadounidense y cimentando su robustez estructural.
Las proyecciones del informe son contundentes. En un escenario de crecimiento moderado, con un suministro total de ‘stablecoins’ alcanzando 1.5 billones de dólares para 2030, el sistema financiero estadounidense podría generar 400 mil millones de dólares adicionales en capacidad de préstamo e inversión. Si la adopción, especialmente a nivel internacional, es más agresiva, el suministro de ‘stablecoins’ podría ascender a 3.3 billones de dólares, lo que se traduciría en un impresionante 1.2 billones de dólares de crédito suplementario para la economía de EE. UU. Además, se anticipa un incremento estructural en la demanda de ‘T-bills’, lo que podría comprimir sus rendimientos entre 3 y 5 puntos básicos, generando un ahorro estimado de hasta 3.000 millones de dólares anuales para el contribuyente estadounidense.
En este contexto, la Ley GENIUS, actualmente en proceso de reglamentación tras su aprobación en julio de 2025, emerge no como una amenaza, sino como una herramienta estratégica para Estados Unidos. Desafiando la narrativa alarmista de los lobbies bancarios, Galaxy Research presenta un argumento convincente de que la regulación de las ‘stablecoins’ constituye una oportunidad única para fortalecer la infraestructura financiera del país, asegurar su liderazgo en la economía digital y consolidar el estatus del dólar en el panorama financiero global.
Si le ha parecido interesante este análisis, le invitamos a compartirlo y a dejar su opinión en los comentarios.




