Unos 30.000 soldados rusos y bielorrusos amanecen este viernes apostados frente a la frontera polaca para llevar a cabo un simulacro de ataque. Las maniobras ‘Zapad 2025’, que realizan conjuntamente estos dos ejĂ©rcitos, alcanzan una escala tĂ©cnica, simbĂłlica y geopolĂtica que va mucho más … allá de la simple práctica militar. Su estructura, ubicaciĂłn y antecedentes sugieren una clara intenciĂłn de intimidaciĂłn regional y ensayo de escenarios ofensivos. Y, despuĂ©s de las incursiones de drones rusos en esta misma frontera, derribados por aviones de la OTAN, la tensiĂłn puede cortarse en estos 400 kilĂłmetros de bosques primarios, rĂos serpenteantes y zonas rurales salpicadas de pequeñas aldeas.
De los campos de entrenamiento de Barysaw, a unos 74 km de Minsk, han partido hasta 13.000 soldados. Esas son, al menos, las cifras oficiales bielorrusas, significativamente poco fiables. Las fuentes polacas hablan de al menos 30.000 y recuerdan que, en ediciones anteriores, el nĂşmero real ha superado los 100.000. Entre los equipos desplegados, formados por armamento real, destacan misiles balĂsticos intercontinentales ‘Oreshnik’, con alcance superior a los 5.000 kilĂłmetros y capacidad nuclear, sistemas de guerra electrĂłnica y drones tácticos, empleados para sabotajes y penetraciones aĂ©reas no convencionales. Desde el pasado mes de abril, unidades de respuesta rápida, ingenierĂa y logĂstica han estado preparando escenarios hĂbridos en la regiĂłn.
Polonia ha respondido a estas maniobras con el despliegue de 40.000 soldados en su frontera oriental, en coordinación con fuerzas de la OTAN. Este movimiento sin precedentes no solo busca disuasión, sino también demostrar capacidad de reacción ante provocaciones directas.
El ministro de Defensa polaco Wladyslaw Kosiniak-Kamysz ha explicado que «estamos preparados» y que «el Ejército polaco ha realizado ejercicios en los que han participado en la zona más de 30.000 soldados polacos, también con soldados de la Alianza, para estar en condiciones de responder adecuadamente a Zapad-2025«. Tomczyk ha insistido en que los ejercicios de los rusos y bielorrusos se consideran ejercicios ofensivos y que en Bielorrusia es donde comenzó la guerra de Ucrania, pero también la agresión contra Georgia. «Por lo tanto, estamos en situación de máxima alerta», ha reconocido.
Polonia ha impuesto además restricciones al tráfico aĂ©reo en la mitad oriental del paĂs, especialmente cerca de Kaliningrado, el enclave ruso. El ministro de Interior, Marcin KierwiĹ„ski, ha declarado que esta decisiĂłn busca enviar una «señal clara» de que Polonia está lista para tomar medidas radicales si la seguridad se deteriora. El Gobierno polaco no es ajeno al hecho de que, histĂłricamente, los ejercicios Zapad han precedido a acciones militares reales.
El Gobierno polaco no es ajeno al hecho de que, histĂłricamente, los ejercicios Zapad han precedido a acciones militares reales
Zapad 2021 fue el preludio de la invasiĂłn rusa a Ucrania; Zapad 2017 ensayĂł la toma de los paĂses bálticos; y Zapad 2009 simulĂł un ataque nuclear contra Polonia. En este contexto, Zapad 2025 no analiza las maniobras militares como un evento aislado, sino como parte de una estrategia de presiĂłn y ensayo de agresiĂłn. La elecciĂłn de Bielorrusia como escenario tampoco es casual. El rĂ©gimen de Lukashenko, que intenta presentarse como pacificador, ha sido cĂłmplice en el pasado de operaciones rusas, permitiendo el uso de su territorio como plataforma de invasiĂłn. Su promesa de mantener los ejercicios «lejos de las fronteras» ha sido desmentida por los hechos y los drones rusos que violaron el espacio aĂ©reo polaco el 9 de septiembre provenĂan de Bielorrusia.
Zapad 2025, por otra parte, pone en evidencia la fragilidad del equilibrio en Europa del Este. El corredor de Suwalki, que conecta Polonia con Lituania y separa Bielorrusia de Kaliningrado, se ha convertido en un punto geoestratĂ©gico crĂtico y su control hipotĂ©tico por parte de Rusia podrĂa aislar a los paĂses bálticos de sus aliados occidentales.






