El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay, con el respaldo técnico crucial de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), ha destacado 24 experiencias de buenas prácticas de enfermería. Este reconocimiento, formalizado en una ceremonia el 3 de septiembre de 2026, subraya la creciente importancia de la ‘Innovación en Enfermería’ y su rol transformador en el primer nivel de atención, marcando un hito en la optimización de los sistemas sanitarios a nivel nacional y regional.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, enfatizó durante el evento que el fortalecimiento del rol profesional de la enfermería incide directamente en la mejora de los indicadores de calidad asistencial. Este posicionamiento resuena con análisis globales que sitúan al personal de enfermería como eje central para la resiliencia y eficiencia de los servicios de salud. El riguroso proceso de selección consideró 52 postulaciones de todo el país, tanto del sector público como privado, culminando con la elección de 24 prácticas agrupadas en tres categorías: ‘Prácticas Innovadoras’ (11), ‘Buenas Prácticas’ (7) y ‘Prácticas de Interés’ (6), que reflejan cambios relevantes en el cuidado y la organización sanitaria.
La Atención Primaria de Salud (APS) es ampliamente reconocida como la piedra angular para lograr la cobertura universal y la equidad en los sistemas sanitarios, un modelo que la enfermería protagoniza con su capacidad de prevención, promoción y gestión integral de la salud. Lejos de ser un mero ejecutor, el profesional de enfermería en la APS se consolida como diseñador de soluciones, gestor de procesos y educador clave para las comunidades, trascendiendo una visión puramente asistencialista hacia un enfoque holístico e integrado de la salud.
La representante de OPS/OMS en Uruguay, Caroline Chang, resaltó que estas prácticas elevan a Uruguay como un referente regional, facilitando una valiosa cooperación Sur-Sur para el aprendizaje mutuo entre países. Este compromiso se enmarca en la reciente incorporación de Uruguay, en enero de 2026, a la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas, una iniciativa de la OPS, el Banco Mundial y el BID. Las experiencias ahora reconocidas son la ‘evidencia territorial’ tangible que dota de sentido a este compromiso multinacional por la salud.
Bruna Moreno, consultora internacional del Departamento de Sistemas y Servicios de Salud de OPS, quien formó parte del tribunal evaluador, subrayó la oportunidad que esta convocatoria abre para invertir en la enfermería y fomentar su evolución hacia un rol más estratégico. La documentación sistemática de estas experiencias es fundamental para que la evidencia empírica informe las decisiones de planificación y presupuesto, en sintonía con la ‘Política sobre el Personal de Salud 2030’ de la OPS. El gran desafío radica ahora en escalar estas iniciativas exitosas de casos aislados a una aplicación nacional y regional.
Finalmente, Chang remarcó que un Sistema Nacional Integrado de Salud, cuyo pilar fundacional es la Atención Primaria, demanda una enfermería proactiva y cercana a las comunidades. La labor de enfermería no se limita a las instalaciones médicas; se extiende a los territorios y los hogares, donde desempeña una función insustituible en la prevención, la detección temprana de enfermedades y la construcción de la confianza esencial con la población, cimentando así un sistema de salud más robusto y humanizado.
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