Montevideo, Uruguay, se posiciona como referente regional al emprender un análisis estratégico sobre su capacidad para integrar la ‘Inteligencia Artificial en Salud’ pública. Un taller clave, realizado entre el 27 y 28 de agosto de 2026, fue organizado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Representación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Este encuentro, en la sede de la ALADI, congregó a expertos nacionales e internacionales. Su objetivo primordial fue diagnosticar el nivel de madurez del sistema sanitario uruguayo frente a la IA, buscando sentar las bases para una hoja de ruta que alinee la innovación tecnológica con las prioridades sanitarias y la toma de decisiones en salud colectiva.
Esta evaluación de madurez institucional trasciende el análisis técnico, declarando la intención de Uruguay de alinearse con las vanguardias globales en salud digital. La herramienta metodológica de OPS/OMS y BID simboliza el compromiso multilateral con la transformación digital en América Latina, promoviendo que la innovación fortalezca prioridades sanitarias. Regionalmente, Sergio Abreu de la ALADI destacó el impacto de la IA en la equidad de acceso, citando mejoras en la estimación de riesgo para listas de espera de trasplantes. La OPS compartió esta herramienta con expertos de otros cinco países, subrayando el liderazgo uruguayo en la materia.
La Ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, articuló la visión del MSP, reconociendo la IA como una ‘realidad ineludible’. Subrayó la ventaja de Uruguay, respaldada por su sólida infraestructura digital y avanzado estado de digitalización. El MSP está diseñando una estrategia nacional de IA en salud, política pública centrada en el bienestar ciudadano y orientada a potenciar los resultados del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). Este marco busca maximizar el impacto de la IA en prevención, diagnóstico, tratamiento y gestión operativa, desde la detección temprana de brotes y simulación de escenarios, hasta la optimización logística de medicamentos, vacunas y gestión de camas. Asistentes inteligentes para el registro de datos clínicos y el procesamiento de imágenes radiológicas para detección precoz son aplicaciones prometedoras.
Sin embargo, la integración de la inteligencia artificial en salud pública conlleva desafíos éticos y regulatorios fundamentales. La Ministra Lustemberg enfatizó enmarcar todo desarrollo dentro de la Ley N.º 18.335 sobre derechos de los pacientes y la normativa de protección de datos personales. Caroline Chang de la OPS/OMS reforzó la importancia de la calidad de los datos para evitar sesgos algorítmicos, insistiendo en que la tecnología debe complementar, no reemplazar, la labor humana. La validación de algoritmos, su explicabilidad, la mitigación de sesgos y la protección de la información son pilares esenciales para una implementación ética y responsable, manteniendo al ser humano en el centro de la atención.
La participación de un amplio espectro de actores en el taller —AGESIC, Uruguay Innova, el Centro de Inteligencia Artificial, prestadores públicos y privados, académicos y organismos financieros— subraya el carácter integral y multisectorial de esta iniciativa. Este ecosistema es crucial para abordar la complejidad de la transformación digital en salud y garantizar una adopción coordinada de la IA. La trayectoria de Uruguay como pionero en salud digital, destacada por Marcelo D’Agostino de la OPS/OMS, le confiere una posición privilegiada para liderar este avance regional. El siguiente paso es la elaboración de una hoja de ruta nacional detallada, con acompañamiento técnico continuo de la OPS, que consolidará el compromiso de Uruguay con un futuro sanitario más eficiente, accesible y equitativo a través de la inteligencia artificial.
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