El presidente de Ucrania afirmaba este viernes que el encuentro trilateral era «un paso adelante». A última hora de la tarde, y después del inicio de las conversaciones, Zelenski subrayaba que «todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre el contenido de las … conversaciones de hoy». Las delegaciones de Ucrania y Rusia, con la mediación de Estados Unidos, habían iniciado en los Emiratos Árabes Unidos un nuevo formato de negociación a tres bandas.
Los puntos clave a abordar en Abu Dabi serán el estatus del Dombás y la crisis energética. Según informaba ‘Financial Times’, los equipos negociadores de Estados Unidos y Ucrania propondrán una tregua en los ataques a esta infraestructura crítica. Rusia cesará sus ataques contra la infraestructura ucraniana y, a cambio, Kiev se abstendrá de bombardear las refinerías de petróleo y su ‘flota en la sombra’.
En Ucrania consideran poco probable que el Kremlin acceda, ya que para Rusia la cuestión energética es un elemento de presión contra el país vecino.
Antes del inicio del diálogo a puerta cerrada, Zelenski habló por teléfono con sus enviados a Abu Dabi. «Hablamos con todos y todos entendieron qué hacer. Discutimos el marco de la conversación, el tema y los resultados deseados», informó Zelenski a la prensa. Este mismo viernes se hacía público el decreto presidencial que designaba la composición final del equipo negociador ucraniano. Uno de los miembros más destacados es Kirilo Budánov, antiguo jefe de la Inteligencia militar de Kiev y actual jefe de la Oficina Presidencial. Una figura importante que goza del respeto de Estados Unidos.
Además de Budánov, estarán presentes el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov; el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Andriy Hnatov; y el jefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa, Oleh Ivashchenko. La parte rusa envió a miembros del Ministerio de Defensa, liderados por Igor Kostyukov, jefe de Inteligencia militar. Y también estuvieron presentes los enviados de Rusia y Estados Unidos, Kirill Dimitrev y Steve Witkoff, que se centran en los aspectos económico.
Aparte de que las conversaciones concluyen este sábado, los detalles sobre la agenda son escasos. Tampoco está claro cómo se organizan estas conversaciones a tres. «El grupo se definirá directamente en el lugar y que responderá durante el proceso, dependiendo de cómo se desarrolle el diálogo», añadió el mandatario ucraniano. Zelenski no ha aportado demasiadas pistas sobre los primeros compases de estas conversaciones. «Están hablando de los parámetros para poner fin a la guerra», dijo. «Veremos cómo evoluciona la conversación y cuáles serán los resultados».
Fórmula de Anchorage
El principal escollo en las negociaciones es la cesión territorial que Rusia exige a Ucrania. Una fuente del Kremlin manifestó a la agencia Reuters que su posición sigue basándose en la llamada ‘fórmula de Anchorage’. Una nueva denominación que sale del Kremlin para reclamar el control de todo el Dombás en base a un supuesto acuerdo alcanzado por Trump y Putin en la cumbre de Alaska.
Zelenski también hizo mención a la importancia de la cuestión territorial a la víspera del diálogo trilateral. «La cuestión del Dombás es clave», manifestó el mandatario ucraniano. «Se debatirá y las modalidades, tal como las consideren las tres partes, se abordarán en Abu Dabi».
Las provincias orientales de Lugansk y Donetsk constituyen la región del Dombás. Rusia controla casi la totalidad de la primera, pero en Donetsk, Kiev sostiene 6.600 kilómetros cuadrados. En esa parte, Ucrania ha forjado una férrea defensa que impediría posteriores avances rusos hacia el oeste.
«La cuestión del Dombás es clave. Se debatirá y las modalidades, tal como las consideren las tres partes, se abordarán en Abu Dabi»
Volodímir Zelenski
Presidente de Ucrania
Las autoridades del país en guerra han insistido que cualquier cesión territorial tendría que ser decidida por el pueblo ucraniano. Zelenski propuso la posibilidad de realizar un referéndum. Sin embargo, Kiev sí se ha mostrado abierto a soluciones alternativas como una zona desmilitarizada o de libre comercio, propuesta por Estados Unidos.
En el plano económico, Zelenski ha mostrado su optimismo en la concreción de un «acuerdo de prosperidad» para la reconstrucción de Ucrania. Según el medio ‘Politico’, la Unión Europea y Estados Unidos prometen lanzar un plan para recaudar 800.000 millones dólares (676.000 millones de euros) de inversiones públicas y privadas para la reconstrucción de Ucrania tras el final de la guerra.





