Saturday, May 16, 2026
spot_imgspot_img

Top 5 de Esta Semana

spot_img

Articulos Relaccionados

Trump intenta forzar en Davos una negociación en paralelo sobre Ucrania y Groenlandia

A diez grados bajo cero, Davos espera la llegada de Donald Trump, quien, con su propia agenda, ya ha hecho saltar por los aires el programa del Foro Económico Mundial (WEF). El enviado del Kremlin, Kirill Dmitriev, confirmó el martes que se reunirá con representantes del Gobierno estadounidense en Davos para poner fin a la guerra en Ucrania.

Inmediatamente, los negociadores ucranianos se reunieron con asesores de seguridad de Alemania, Francia y Reino Unido, al margen del WEF, en un intento de Rustem Umerov de obtener apoyo de última hora. Zelenski, por su parte, intentaba poner condiciones a su presencia en Davos y hablaba de la creación de un ejército conjunto de Ucrania y Europa con hasta tres millones de soldados. Para ello, alegaba que Rusia planea aumentar sus fuerzas armadas a 2,5 millones de soldados en 2030. Su propuesta era acogida en los pasillos del WEF con el mismo frío que hacía en el exterior.

Al mismo tiempo, dispuesto a sacar el máximo partido a su viaje, Trump anunciaba unilateralmente conversaciones sobre la adquisición de Groenlandia que también tendrán lugar en Davos. Y reiteraba que «no hay vuelta atrás» y que «tenemos que tenerla», en referencia a la isla ártica que forma parte del territorio de Dinamarca. Adelantaba que había mantenido una «muy buena» conversación telefónica con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y provocaba con estas declaraciones un escalofrío en la espalda de muchos de los miembros de las delegaciones europeas. «Todo apunta a que lo peor está todavía por llegar», decía ante el Parlamento danés, en Copenhague la primera ministra Mette Frederiksen, quien se aferra a los principios de soberanía nacional e integridad territorial, para los que cuenta con el apoyo europeo.

Antes de llegar a Davos con la mayor delegación estadounidense en la historia del WEF, Trump ha enviado, a modo de avanzadilla, al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Besset, muestra inequívoca de que está pensando en un acuerdo económico. Todo apunta, además, a que Trump quiere negociar en paralelo una solución para Ucrania y una forma de hacerse con el control de Groenlandia. Así lo sugiere el hecho de que Besset haya solicitado habitaciones contiguas en las que tendrán lugar, a partir de este miércoles, las negociaciones sobre ambos asuntos. Su recomendación a los europeos, helados ante el escenario de negociación, fue aceptar los hechos tal y como serán. «Les digo a todos: relájense, respiren hondo. No penséis en venganzas… El presidente estará aquí mañana y transmitirá su mensaje».

Bessent garantizó que «la OTAN nunca ha estado más segura» y avanzó un enfoque pragmático de muchos de los implicados. El primero en dar muestras de ello fue el primer ministro de Canadá, Mark Carney, quien aludió en su intervención a su propia estrategia para navegar las revueltas aguas internacionales. «Si las grandes potencias abandonan incluso la pretensión de reglas y valores para la búsqueda sin obstáculos de su poder e intereses, las ganancias del transaccionalismo serán más difíciles de replicar. Así que estamos actuando de forma amplia y estratégica con los ojos abiertos», dijo. «Aceptamos activamente el mundo tal como es, no esperamos el mundo que queremos ser… Canadá se opone firmemente a los aranceles y pide conversaciones concretas para lograr nuestros objetivos compartidos de seguridad y prosperidad en el Ártico», afirmó Carney.

Los líderes europeos, por el contrario, seguían instalados en el mundo que Trump está haciendo desparecer minuto a minuto. Macron fue especialmente duro, acusando al presidente de EE.UU. de «ambiciones imperiales» y de arrastrarnos a «un mundo sin ley». Sus comentarios se producían horas después de que Trump desvelara un mensaje privado suyo invitándole a una reunión en París con todos los aliados occidentales y quejándose de que «no entiendo qué estáis haciendo con Groenlandia». El presidente francés, tras unas llamativas gafas de sol que ocultaban un derrame ocular, insistió en que «Francia y Europa deben defender un multilateralismo efectivo porque sirve a nuestros intereses y a los de todos los que se niegan a someterse al gobierno de la fuerza».

Según avanza este miércoles ‘Financial Times’, «la oposición europea al intento de Donald Trump de adquirir Groenlandia y a su propuesta de iniciativa del Consejo de la Paz han descarrilado los planes para un paquete de apoyo económico para la Ucrania de posguerra, avivando la preocupación de que una creciente brecha transatlántica pueda socavar la unidad occidental en torno a Kiev». «Las capitales europeas no pueden simplemente ignorar las acciones del presidente estadounidense sobre Groenlandia mientras intentaban avanzar en otros asuntos relacionados con Trump, como Ucrania», cita el medio a funcionarios estadounidenses que sugieren que Washington está forzando la negociación sobre Groenlandia y Ucrania en una misma mesa. Quedaría así en suspense el Plan de Prosperidad de 800.000 dólares para Ucrania, ligado también, según las mismas fuentes, a la presencia de europeos en el Consejo de Paz de Trump.

Acuerdo de libre comercio con la India

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras reiterar el respaldo a Dinamarca, anunció un inminente acuerdo de libre comercio con la India, que contrarrestará los efectos de los nuevos aranceles con los que amenaza Trump. Además, ofreció «inversión masiva» europea en Groenlandia, como medio para llegar a un acuerdo amistoso, «especialmente en la construcción de buques rompehielos». La responsable de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, insistió por su parte en que la OTAN está bien preparada para gestionar la seguridad de la isla. Pero el comentario de un alto comandante europeo de la OTAN, que calificó en los pasillos el problema de Groenlandia como «un asunto político», hizo el aire todavía más gélido.

La amenaza de Trump, de elevar los aranceles al 25% a los europeos que apoyan a Dinamarca, y la intención de la UE de activar los suyos propios, por valor de 93.000 millones, «convierte a Davos en el epicentro del peor conflicto económico transatlántico que se recuerda», lamentaba en un correo electrónico Fred Kempe, presidente del Atlantic Council.

Deje su Comentario
Ramon Batista
Ramon Batistahttp://eldiariourbano.com
Especialista en mercados financieros con más de 5 años de experiencia operativa en Forex, Bolsa de Valores y Stock Market. Ramón combina su formación técnica con el análisis cuantitativo, destacándose en la programación de indicadores financieros personalizados para la toma de decisiones. Su enfoque en El Diario Urbano se centra en la eficiencia del mercado, el análisis técnico y las oportunidades de inversión en la economía global contemporánea.

Articulos Populares