El pasado mes de diciembre, un varón de 21 años fue asesinado en Malmö, en el sur de Suecia, en un tiroteo en el que otras tres personas resultaron heridas. El fallecido acababa de salir de prisión por un robo violento junto a su novia … y el coche en el que recibió los disparos estaba vinculado a un hombre de 23 años de probada relación con las bandas criminales de la ciudad. Apenas unas horas después, la Policía recibió la llamada de un niño de 12 años identificado como N.N. que se declaraba autor del crimen.
La edad del chico, que realizaba la llamada telefónica desde la estación de Bjuv, donde fue detenido de inmediato, no sorprendió a la Policía sueca, trágicamente familiarizada con los sicarios adolescentes contratados por las bandas del crimen organizado para este tipo de ajustes de cuentas.
Lo que sí era una novedad era la motivación de la llamada: N.N. explicó en el primer interrogatorio que no había cumplido con las órdenes recibidas, no había asesinado a tantas personas como se le había ordenado y ahora era su propia vida la que estaba en peligro. Si llamó a la Policía era para pedir protección. «Te horroriza la forma en que las bandas implican a estos jóvenes en los delitos más graves, los usan como herramientas», comentó después ante la Prensa Rasem Chebil, portavoz de la policía de Malmö, que confirmó la relación del chico con la conocida banda criminal ‘Foxtrot’.

Diferente regulación
de la edad penal en
algunos países europeos
Edad de responsabilidad penal
Edad mínima para sanciones
con privación de libertad
15 años para delitos graves.
R. Unido
(Inglaterra
y Gales)
16 años
Antes son medidas educativas
(la detención es excepcional).
14 años
El internamiento juvenil nunca
en cárcel de adultos.
15 años
Posible reforma para bajar
a 13 años en casos graves.
(*) El internamiento juvenil siempre en distinta
institución que los adultos
Fuente: Elaboración propia

Diferente regulación de la edad penal en
algunos países europeos
Edad de
responsabilidad
penal
Edad mínima para sanciones
con privación de libertad
15 años para delitos graves
Reino Unido
(Inglaterra
y Gales)
16 años
Es una medida excepcional
15 años
(posible reforma para bajar
a 13 años en casos graves)
(*) El internamiento juvenil siempre en distinta institución que los adultos
Fuente: Elaboración propia
La abundancia de este tipo de casos ha llevado al gobierno sueco del conservador Ulf Kristersson a presentar una propuesta para rebajar la edad mínima de responsabilidad penal de los actuales 15 hasta los 13 años para los delitos más graves, como homicidio, ataques con explosivos y tiroteos vinculados a bandas. Según la Fiscalía sueca, en 2023 hubo 31 casos en los que el sospechoso era menor de 15 años. En 2024, la cifra se elevó a 102 casos, un incremento del 229% en un solo año. Los casos contabilizados incluían asesinatos, intentos de asesinato y complicidad en asesinato.
Una vida a cambio de 13.000 euros
A la espera de los datos correspondientes a 2025, nada indica que se haya producido un punto de inflexión en la estadística. Los menores son reclutados por intermediarios a través de redes sociales. Pueden recibir hasta 150.000 coronas suecas, unos 13.000 euros, por cometer cada asesinato, según el criminólogo Sven Granath, de la Universidad de Estocolmo, que explica que «los niños son usados como mercenarios, no tienen conexión personal alguna con las víctimas y son elegidos porque no pueden ser procesados penalmente antes de los 15 años».
En 2023: 31
casos en los que el sospechoso de asesinato era menor de 15 años. En 2024, la cifra se disparó a 102, un aumento de un 229% en un solo año
Antes de la reforma penal, el gobierno sueco ha anunciado la creación de unidades especiales de detención para jóvenes de entre 15 y 17 años en las prisiones suecas y unidades penitenciarias específicamente juveniles para condenados de entre 13 y 14 años. Según el Ministerio de Justicia sueco, los delincuentes juveniles podrían empezar a ser enviados a estos centros de detención a partir del próximo verano para cumplir allí sus condenas.
El gobierno Kristersson considera, por otra parte, que eso no es suficiente y que la única forma de cerrar la laguna jurídica de la que se aprovechan las bandas criminales es rebajar la edad de responsabilidad penal. La reforma implica que los tribunales suecos podrán condenar a jóvenes de 13 años a prisión por asesinato y otros delitos graves. Afectará, por el momento, a 54 sospechosos de 13 o 14 años detenidos por atentados y pendientes de juicio.
En la ciudad de Gävle, por ejemplo, se está llevando a cabo una investigación contra un joven de 13 años por seis cargos de intento de asesinato tras un tiroteo nocturno. «Este año hemos tenido 36 tiroteos. La mayoría de los implicados tenían menos de 18 años y un tercio eran menores de 15. El número de atentados con bomba es el que más está aumentando, y la implicación de perpetradores muy jóvenes es fuerte. Tenemos muchos niños de 12 a 14 años. Son reclutados en internet para ‘el servicio’. Los clientes suelen estar basados en el extranjero, a veces en Suecia. Casi siempre los atrapamos, precisamente porque aún son muy jóvenes. No pertenecen en absoluto a las bandas, sino que se utilizan como bienes de consumo. Es tan sencillo como que, en las redes, levantan la mano y declaran: Quiero una orden de asesinato», explica Carin Götblad, jefa de gestión operativa de la Policía sueca.
«Tengo piezas de puzle, pero no tengo una respuesta clara de por qué los chicos hacen esto. El fenómeno de ofrecer contratos de asesinato a los niños a cambio de dinero es algo que nunca hemos experimentado en el mundo occidental moderno»
«Tengo piezas de puzle, pero no tengo una respuesta clara de por qué los chicos hacen esto. El fenómeno de ofrecer contratos de asesinato a los niños a cambio de dinero es algo que nunca hemos experimentado en el mundo occidental moderno. El hecho de que la pirámide de la edad esté cayendo tan abruptamente no habría sido posible sin el entorno digital. Reclutas por internet. Hoy en día, esto puede ocurrir en cuestión de horas. Cuando pregunto a niños sospechosos de asesinato por qué disparan a una persona, me responden: quiero el dinero».
En el caso de N.N., se trataba de un chico empadronado a más de 500 kilómetros, al que se le había proporcionado un transporte y un arma de fuego, además de asistencia local en Malmö para localizar a los objetivos. «Todavía no podemos verificar si es cierta la historia que nos ha contado y, por supuesto, estamos buscando a otras personas que puedan haber estado involucradas en este crimen, buscamos a quienes dieron las órdenes», dice Nils Norling, portavoz de los investigadores en Malmö. Pero la actual legislación impide el avance de la investigación.
En los casos de infractores menores de 15 años, se activa automáticamente el protocolo Lul31, de manera que las investigaciones preliminares ordinarias buscan como prioridad el trabajo de los servicios sociales, no la resolución del crimen. No pueden ser condenados y el fiscal puede presentar solamente una acción probatoria para que el tribunal decida si la persona es culpable y proporcionar a los servicios sociales una base para implementar intervenciones de apoyo o cuidado. «Estamos sujetos a muchas más restricciones en medidas coercitivas, como registros en casas y cuerpos», añade Norling, que recuerda que, sólo en Malmö, se denuncian más de 500 delitos sospechosos cada año en los que el autor es demasiado joven para ser castigado. «La Policía realmente solo tiene una función de apoyo en una investigación como esta. Ayudamos a los servicios sociales», concluye.
En el expediente de N.N. consta que fue retirado de la custodia de sus padres, tras presenciar «violencia, abusos y delitos», y trasladado a un hogar de acogida cuando tenía 7 años. Posteriormente había sido adjudicado a en una residencia HVB en el oeste de Suecia, de la que había escapado días antes del asesinato.
Encontrar el punto de equilibrio
«Creo que todos entendemos que, por supuesto, debe haber un punto de equilibrio. La cuestión es más bien dónde debería colocarse ese punto. Ahora tenemos una situación en la que unos 50 jóvenes menores de 15 años están implicados en asesinatos y planes de asesinato solo este año. La pregunta es: ¿deberían los servicios sociales de las localidades de Orsa, Bjuv y Kramfors encargarse de este problema, o deberían hacerlo los servicios penitenciarios y de libertad condicional?», justifica su reforma tras la detención de N.N. el ministro de Justicia sueco, Gunnar Strömmer.
«Si estamos considerando a jóvenes de 13 a 14 años es porque vemos que ahí todavía hay un gran grupo de niños que hoy no están bien atendidos y que no reciben suficientes esfuerzos para romper patrones que son peligrosos para otros», dice el ministro. «Esa es la realidad que ha llevado a que se discuta este tema en primer lugar. Ninguna persona que piense o sienta quiere que los niños estén encerrados, ya sea por hogares del SIS o por las unidades juveniles en el Servicio de Prisiones y Libertad Condicional. Pero hay un grupo de niños que cometen crímenes muy, muy graves. Asesinatos, tiroteos, explosiones, muy peligrosos para ellos mismos y para otros. Y tenemos que cuidarlos de una forma u otra», insiste.
Romper el poder de las bandas
Strömmer quiere que la Policía impulse que las escuelas y los servicios sociales mejoren en 2026 el intercambio de información sobre los niños que corren el riesgo de ser reclutados por las bandas. «Solo podemos proteger a los niños si todos los que tienen información comparten su información», expone. «Tenemos que encontrar formas de romper el poder de las bandas sobre estos niños», dice.
El Consejo de Legislación ha admitido, por su parte, que es «muy difícil tener una opinión bien fundada y basada en hechos sobre los efectos a largo plazo de la reforma». En una carta abierta publicada en ‘Dagens Nyheter’, 26 fiscales y exfiscales han advertido que la medida podría violar los principios de protección infantil y no frenaría la violencia de las bandas. «El hecho de que el gobierno sólo permita que la edad reducida de criminalidad afecte a ciertos delitos da fe de que en realidad no cree que los jóvenes de 13 años puedan asumir la responsabilidad de sus crímenes», responde también Emil Carlsson, presidente de Estudiantes Liberales e iniciador de una campaña contra la rebaja de la edad penal.





