Lima, 16 de marzo de 2026.- La seguridad sanitaria tiene retos evidentes en el contexto actual de la creciente movilidad e interacción social, donde las zonas fronterizas tienen una alta vulnerabilidad al tránsito de enfermedades con potencial epidémico, además de las amenazas por riesgos químicos o desastres naturales en diversas zonas del territorio nacional. Frente a ello, los mecanismos de preparación y respuesta de cada país son cruciales. El Perú, a través de sesiones de trabajo, y con el liderazgo del Ministerio de Salud del Perú (Minsa) a través del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), y con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desarrollaron el proceso de Autoevaluación para la Presentación Anual de Informes de los Estados Partes (SPAR, por sus siglas en inglés) del periodo 2025, sobre las acciones del país para la prevención, protección, control y respuesta a cualquier amenaza que vulnere la salud pública.
Del 02 al 05 de marzo, representantes de los diferentes sectores del gobierno, organismos intergubernamentales, sociedad civil y otras partes involucradas se reunieron para realizar la valoración de actividades que se han efectuado para la preparación y respuesta del país frente a los desafíos emergentes sanitarios mediante el uso del instrumento SPAR de la OMS, como parte de los compromisos asumidos por los Estados Miembros.
Durante la inauguración de esta semana de trabajo, Maureen Birmingham, representante de OPS/OMS en Perú mencionó la importancia de este espacio que permite la evaluación conjunta de la gestión de riesgos en el país a través de las 15 capacidades básicas contempladas en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI). Actividad que tiene especial valor para fortalecer la seguridad sanitaria luego de atravesar una pandemia que expuso oportunidades de mejora.
La adopción del RSI por los Estados Miembros de la OMS implica que un país debe cumplir con capacidades básicas mínimas de salud pública, incluidas las capacidades de vigilancia, respuesta, evaluación y notificación de eventos que podrían constituir una posible emergencia de importancia internacional. Asimismo, se incluyen medidas para mejorar la alerta en futures brotes de enfermedades, sean por emergencias naturales, biológicas, químicas y radiológicas.
En el Perú, “se ha contemplado trabajar en un plan de respuesta frente a una siguiente pandemia a través de modelos matemáticos que permitan simular posibles escenarios”, expresó César Munayco, director general del CDC del Minsa. El objetivo es identificar las brechas de capacidades para responder adecuadamente a las amenazas locales y globales por medio de un trabajo articulado y multisectorial.
Desde el 2012, y bajo la conducción del Centro Nacional de Enlace (CNE) del RSI, instituido en el CDC, el Perú detecta, notifica y responde ante eventos riesgosos para la salud en el país. La integración del enfoque One Health equivale a mejorar los puntos de partida para la optimización de un sistema alerta-respuesta eficaz. Manuel Loayza, oficial nacional de Emergencias en Salud de OPS/OMS en Perú, recalcó la relevancia de reforzar los procesos de comunicación de riesgos, orientados a los medios y población con la intención de mitigar el efecto de las fake news ante eventos catastróficos.
Desde la OPS/OMS reafirmamos nuestro compromiso de asistencia técnica en el fortalecimiento de las capacidades básicas al Ministerio de Salud del Perú para la identificación de riesgos en la salud pública y acciones de contención y control.




