Mineápolis amaneció este martes con el mismo frío helador de las últimas semanas, pero con un cambio importante en el despliegue masivo de agentes federales que ha agitado a la principal ciudad de Minnesota desde el pasado mes de diciembre.
El llamado ‘zar de la … frontera’, Tom Homan, llegó a la ciudad para ponerse al frente de los efectivos de agencias como la policía de inmigración y fronteras (ICE) o la Patrulla Fronteriza, movilizados aquí en la última operación de mano dura migratoria de Donald Trump.
El desembarco de Homan era la materialización del cambio de rumbo del presidente de EE.UU. ante la crisis desatada en Mineápolis por las redadas indiscriminadas, la resistencia de los vecinos, los disturbios y, sobre todo, la muerte de dos vecinos –Renee Nicole Good y Alex Pretti– por disparos de agentes federales. Y la narrativa falsa de la Administración Trump al respecto, que solo echó sal en la herida.
«Vamos a desescalar un poco», admitió el presidente de EE.UU. este martes, en una entrevista con Fox News, en relación con ese polémico despliegue de efectivos federales. También dijo que los números de criminalidad en Mineápolis eran «buenos» por la ejecución de su política migratoria, que ha sacado a «criminales duros» de las calles (los índices de delincuencia habían bajado antes de esta operación y la Administración Trump no ha dado detalles de los antecedentes criminales de la gran mayoría de detenidos).
Homan llega tras la salida de Gregory Bovino, hasta ahora la cara de esa mano dura de Trump, un policía recio de la Patrulla Fronteriza que se había convertido en el hombre más odiado por los manifestantes en Mineápolis. Un reconocimiento implícito por parte de Trump, entre críticas crecientes de sus aliados republicanos, de que las cosas no iban bien.
«Ya han perdido»
«Ya han perdido», celebraba Luke, un vecino de Mineápolis, en la víspera, frente a un hotel de los suburbios donde se creía que Bovino pasaría su última noche en la ciudad. Hasta allí fue un grupo de manifestantes a protestar con sartenes y tambores, a insultar a Bovino y al resto de agentes federales, en medio de una ventisca insoportable «El impacto de la muerte de Pretti y la reacción en las calles en Mineápolis ha podido con ellos», celebraba este joven, antes de que las cargas del cordón de seguridad acabaran con la protesta, con más de dos decenas de arrestos.
Esa victoria está todavía por ver, advertían muchos en Mineápolis en el primer día sin Bovino. Kaohly Her, la alcaldesa de St Paul, la llamada ‘ciudad gemela’ de Mineápolis, que forma parte de la operación migratoria de ICE, reconoció que la confianza en las autoridades federales, en especial tras los intentos de torcer la narrativa sobre las muertes de vecinos, está «erosionada» «Yo siempre tengo esperanza, pero Bovino es solo un agente más y aquí sigue todo el despliegue de ICE», aseguraba Linda Simon desde una protesta en el centro de la ciudad. «No me quedaré tranquila hasta que se hayan ido todos».
Diálogo abierto
Homan se entrevistó el martes por la mañana con el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, después de semanas de enfrentamientos entre las autoridades estatales y federales.
La oficina de Walz aseguró que ambos coincidieron en la «necesidad de mantener el diálogo». Walz exigió que haya una «investigación parcial» de las muertes de Good y Pretti, algo que la Administración Trump trata de evitar. También, una «reducción significante y rápida» en el número de agentes federales. Y «acabar con la campaña de castigo» contra Minnesota.
En la entrevista en Fox News, Trump negó que haya ordenado una «retirada» en Mineápolis. «Es un pequeño cambio», dijo.
Homan tenía previsto verse también con el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, que, al igual que Walz, lleva semanas exigiendo la salida de ICE de su ciudad
Está por ver si todo esto calma los ánimos en la ciudad, donde ICE no ha dado señas de suspender sus redadas y donde los grupos izquierdistas siguen organizando movilizaciones. Este martes, un mitin en el Capitolio estatal para exigir «el arresto de los agentes que mataron a Renee Good y Alex Pretti». Este viernes habrá una nueva marcha y un llamamiento a la huelga, como la que ya paralizó Mineápolis el viernes. Y con la sombra de posibles represalias: el director del FBI, Kash Patel, ha dicho que ha abierto una investigación a los grupos de Signal, utilizados por miles de vecinos para compartir la localización y las matrículas de los vehículos de ICE.





