LAFC presentó oficialmente este lunes a Marc Dos Santos como su nuevo director técnico, un nombramiento que según el club representa continuidad, conocimiento interno y una apuesta clara por la identidad que ha distinguido al club desde su fundación.
Para Dos Santos, el cargo no fue el resultado de una estrategia personal a largo plazo, sino la consecuencia natural de años de trabajo y compromiso con el proyecto. El canadiense se convierte en el tercer entrenador del club desde que debutó en la MLS en 2018. Dos Santos fue parte de los procesos con Bob Bradley y Steve Cherundolo.
El propio entrenador lo dejó claro durante la rueda de prensa. Al regresar a LAFC como asistente hace cuatro años, su enfoque fue absoluto en ese rol.
“Mi enfoque era únicamente ser el mejor entrenador asistente posible… Nunca, ni en mi corazón ni en mi cabeza, estuve aquí con un plan para convertirme en entrenador principal. Yo quería ayudar al club a tener éxito”, explicó Dos Santos.
Solo cuando la directiva le brindó la oportunidad para competir por el puesto, su mentalidad cambió.
“Cuando se abrió la puerta para ser entrenador principal, por supuesto que entré”, aseguró.
Nacido en Montreal, Dos Santos llega al cargo con una trayectoria extensa y diversa. Ha dirigido en Canadá, Estados Unidos y Brasil, acumulando experiencias en distintos niveles del fútbol profesional y formativo. Fue campeón con el Montreal Impact en la USL, obtuvo títulos y reconocimientos como entrenador en ligas norteamericanas y tuvo su primera experiencia como director técnico en la MLS con los Whitecaps de Vancouver en 2019.
Dos etapas marcaron de manera profunda su evolución como entrenador, fueron su paso por Brasil y su experiencia en Vancouver. Sobre el fútbol brasileño, Dos Santos destacó la intensidad con la que se vive el juego.
“Brasil me dio un nivel de presión como entrenador que nunca había experimentado antes. En Brasil, lo único que importa es el próximo partido”, afirmó.
Esa cultura, explicó, lo preparó para convivir con la exigencia constante y la necesidad de rendir bajo presión permanente.
Si Brasil lo formó en la presión, Vancouver lo moldeó en la adversidad. Dos Santos reconoció que fue uno de los periodos más complejos de su carrera, especialmente durante la pandemia.
“Mi etapa ahí estuvo llena de adversidad, y fue un momento nuevo para mí como persona y como líder”, dijo Dos Santos.
La experiencia de disputar numerosos partidos fuera de Canadá –alrededor de 40– dejó una huella importante.
“Años después pude mirar hacia atrás y decir que fue un momento muy importante para mí, personal y profesionalmente”.
El contexto que ahora encuentra en LAFC es muy distinto al que enfrentó en Vancouver.
“En 2019 llegué a un equipo de Vancouver que había cambiado a 17 jugadores. Todo empezó desde cero”, recordó.
En contraste, ahora asume el cargo con una base sólida y conocida.
“Aquí ya estoy dentro del equipo, con jugadores que conozco bien, con los que tengo ganas de trabajar y en los que creo”.
En cuanto a su idea futbolística, Dos Santos fue enfático en que no busca una ruptura, sino fortalecer lo que ya existe.
“Mi estilo de juego es el estilo de juego de LAFC, de lo que queremos ser”, afirmó el nuevo entrenador.
Un equipo que quiera tener la pelota, ser vertical cuando el partido lo permite y saber adaptarse cuando el rival cierra espacios. Para él, hay un principio que no se negocia.
“Nuestra intensidad no es negociable. El trabajo que ponemos en cada acción no puede ser negociable”.
El nuevo entrenador identificó con claridad las fortalezas y las áreas de mejora del equipo.
“Nuestra mayor fortaleza es la capacidad que tenemos para atacar el espacio y la espalda del rival”, dijo. Al mismo tiempo, reconoció el reto pendiente. “Donde hemos sufrido es cuando enfrentamos a equipos que defienden muy atrás… ¿cómo rompemos eso? Esa es un área en la que debemos mejorar”.
La relación con la afición ocupa un lugar central en su visión. Dos Santos busca que el equipo represente en la cancha lo que se vive en las gradas, particularmente al “ritmo del 3252”.
“Queremos un estilo de juego muy parecido a nuestra hinchada, que sea intensa, agresiva en el buen sentido, que viene a todos los partidos y hace ruido. Queremos que la identidad de nuestro fútbol sea la identidad de quienes vienen a vernos”.
Sobre su vínculo con los líderes del vestuario, Dos Santos se definió como un entrenador directo y honesto.
“Soy una persona justa… A veces soy un poco demasiado directo, pero al menos los jugadores saben dónde están parados conmigo”, explicó, convencido de que la claridad fortalece la confianza y el compromiso dentro del grupo.
Dos Santos asume el reto con serenidad y enfoque inmediato.
“El peso sobre mis hombros es tranquilo porque tengo muy claro qué es LAFC y qué es lo que todos queremos hacer aquí”, aseguró Dops Santos.





