Las directrices son claras: «Disparar a matar». Es lo que parece que las fuerzas de seguridad iraníes están haciendo sobre los manifestantes. Y de momento, y según han informado las propias autoridades, ya van 2.000 las personas muertas como consecuencia de las … protestas en el país persa. Pero los números parece que son mucho mayores. A pesar del bloqueo en las comunicaciones, hay una serie de imágenes que son recurrentes: filas de bolsas de cadáveres amontonadas unas sobre otras.
El régimen ha culpado a los propios manifestantes de las víctimas mortales, a quienes califican como «terroristas», por el «asesinato de civiles y personal de seguridad».
Sin embargo, el número de muertos y heridos en todo el país es incierto. Los grupos de derechos humanos tienen dificultades para contactar con sus contactos dentro de Irán y seguir la metodología que suelen emplear para verificar la información, pero afirman que ya han contabilizado cientos de muertos.
Un alto funcionario del Ministerio de Salud iraní, que habló bajo condición de anonimato citado por ‘The New York Times’ afirmó que unas 3.000 personas habían muerto en todo el país.

Las protestas en todo Irán estallaron
el 28 de diciembre. El número de
manifestaciones publicadas
en las redes sociales alcanzaron
un pico de 177 el 8 de enero,
antes de un apagón de
Internet en todo el país.
Nivel de confianza del reporte
Fuente: Reuters, Instituto para el Estudio de la Guerra
y AEI’s Critical Threats Project / ABC

Las protestas en todo Irán estallaron el 28 de diciembre.
El número de manifestaciones publicadas en las redes sociales alcanzaron
un pico de 177 el 8 de enero, antes de un apagón de Internet en todo el país.
Nivel de confianza del reporte
Fuente: Reuters, Instituto para el Estudio de la Guerra
y AEI’s Critical Threats Project / ABC
Varios grupos de derechos humanos dicen que han identificado por su nombre a cientos de los muertos (la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, dijo que había confirmado 648 personas , incluidos nueve menores), también advirtió en los últimos dos días que el número de muertos probablemente era mucho mayor: «Según algunas estimaciones, más de 6.000».
Las protestas comenzaron hace dos semanas. Aunque en un principio eran en contra del aumento del costo de vida, con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979.
El pasado 8 de enero, las autoridades decidieron cortar internet. Una medida que los manifestantes afirman intenta ocultar la represión en las protestas y que ha sido defendida por el propio Gobierno, que ha afirmado que fue introducida después de que el país «se viera amenazado por operaciones terroristas ordenadas desde el extranjero».
Durante el fin de semana, las autoridades comenzaron a buscar y confiscar antenas Starlink en el oeste de Teherán, explica Amir Rashidi , director de derechos digitales y seguridad en Miaan Group, una organización estadounidense sin fines de lucro que se opone a la censura en Internet.«Es una guerra electrónica», dijo Rashidi al diario ‘The Wall Street Journal’. Los videos de las calles son una de las pocas formas de obtener información sobre la magnitud de las protestas y las acciones de las autoridades iraníes, aunque llegan a cuenta gotas y con días de retraso. «Hoy me llegan fotos y vídeos de hace tres y cuatro días. No sé lo que está pasando en mi casa. No sé si mi familia está ahora viva o muerta», cuenta Medis Tavakoli, activista iraní que reside en España desde hace cuatro años
La ONU ha condenado lo que está ocurriendo en Irán, al tiempo que ha reclamando al Ejecutivo del país que ponga fin a la represión de las protestas. Así, ha resaltado que «es inaceptable tildar a los manifestantes de ‘terroristas’ para justificar la violencia contra ellos».
«El asesinato de manifestantes pacíficos debe cesar», ha dicho el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk. Asimismo, ha pedido a las autoridades que restauren el acceso a los servicios de internet y telecomunicaciones y ha solicitado que haya rendición de cuentas por las violaciones de los Derechos Humanos en el país centroasiático.
«Como vimos más recientemente en 2022, amplios sectores de la población iraní han salido a las calles para reclamar cambios fundamentales en la gobernanza de su país», ha manifestado, antes de subrayar que «de nuevo, la reacción de las autoridades es infligir una fuerza brutal para reprimir demandas de cambio que son legítimas».
En una entrevista realizada este martes, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha insistido en sopesar la vía militar en caso de que Estados Unidos ponga en marcha una agresión, un asunto para el que ha dicho estar «preparado». «Irán no quiere una guerra, pero está totalmente preparado para una guerra», ha apostillado.





