Washington, D.C., 20 de febrero de 2026 (OPS)– La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió esta semana una nueva actualización epidemiológica sobre dengue en la región de las Américas y recordó a los países la importancia de mantener y reforzar las acciones de prevención, vigilancia y preparación de los servicios de salud, así como de permanecer atentos ante posibles cambios en la situación epidemiológica.
Durante 2025 se notificaron 4.459.521 casos sospechosos y 1.682.588 casos confirmados de dengue en la región. Del total, 8.966 fueron clasificados como dengue grave y se registraron 2.207 muertes, con una tasa de letalidad de 0,05%. La cifra representa un descenso del 66% en los casos y del 74% en las muertes en comparación con 2024, año en que se alcanzó un récord histórico de más de 13 millones de casos.
La situación varía por subregión. En 2025, el Cono Sur concentró el mayor número de casos, aunque con una reducción de 65% respecto a 2024. El Caribe, en cambio, registró un aumento de 7% en comparación con el año anterior y más del doble del promedio observado entre 2019 y 2023. Las subregiones Andina y de Centroamérica y México reportaron descensos en comparación con 2024.
Durante 2025 circularon los cuatro serotipos del virus simultáneamente, lo que mantiene el riesgo de brotes y de formas graves de la enfermedad.
En 2026, hasta finales de enero (semana epidemiológica 4), se han notificado 122.090 casos, incluidos 22.409 casos confirmados por laboratorio, 242 casos de dengue grave y seis defunciones. Estas cifras representan una disminución del 83% en los casos y del 98% en las muertes con respecto al mismo periodo de 2025.
En su actualización epidemiológica, la OPS recomienda fortalecer la vigilancia integrada (epidemiológica, clínica, de laboratorio y entomológica), el manejo integrado de vectores en zonas de riesgo (incluidos establecimientos de salud), el diagnóstico clínico temprano y el reconocimiento de signos de alarma (dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de mucosas, letargo) para garantizar un manejo oportuno y evitar la saturación hospitalaria.
También pide a los países adecuar sus servicios de salud según sea necesario para garantizar una atención oportuna y de calidad, priorizar las pruebas virológicas para la confirmación de casos y mantener algoritmos de laboratorio claros que permitan una detección temprana.





