La Asamblea Nacional de Venezuela dio este jueves luz verde por unanimidad al primer trámite para la aprobación de una esperada ley de amnistía. «El proyecto de ley afortunadamente no es un listado de nombres, porque esos listados de nombres siempre son excluyentes; son más … todos los elementos que pueden ser sujetos a esta ley desde 1999 hasta 2026», indicó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, tras la votación, recoge Ep.
La iniciativa, anunciada la semana pasada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se produce en un clima de profundo escepticismo por parte de organizaciones de derechos humanos, que denuncian el secretismo que rodea al texto y exigen su publicación inmediata para un análisis riguroso.
La propuesta legislativa, que necesita superar dos debates parlamentarios antes de ser sancionada, abarcaría a personas detenidas por motivaciones políticas desde 1999 hasta la fecha. Sin embargo, el anuncio oficial ya adelantó exclusiones significativas, dejando fuera a procesados o condenados por homicidio, tráfico de drogas y violaciones a los derechos humanos, un punto que genera incertidumbre sobre su verdadero alcance. El segundo debate de la ley se prevé en la próxima sesión de la Asamblea, el martes de la semana que viene. Este movimiento legislativo ocurre en un contexto de recientes liberaciones, con 383 excarcelaciones verificadas por la ONG Foro Penal desde el pasado 8 de enero.
El director de esta organización, Gonzalo Himiob, calificó el inicio del debate como «positivo», pero condicionó su optimismo. «El texto que se va a discutir debe hacerse público de inmediato», sentenció. Esta demanda es compartida por otras organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón, que manifestó en un comunicado que «ninguna ley de amnistía puede debatirse ni aprobarse de espaldas a las víctimas».
Excluidos y beneficiados
Antes de empezar la discusión acerca del borrador de la ley, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, afirmó que la norma busca ofrecer «suficientes garantías para todos los privados de libertad (la forma de llamar a los presos políticos), pero somos conscientes de la polarización que ha generado la ley de amnistía». Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, considera que «debe ser la síntesis de un diálogo para que no sea la violencia la que determine el destino de nuestro país. El cambio político tiene que ser por la vía electoral y pacífica».
Dejando atrás la retórica chavista que se vino abajo con la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero, Jorge Rodríguez hasta pidió disculpas. «Pedimos perdón y tenemos que perdonar también», dijo mostrando una foto de Hugo Chávez con un crucifijo en su mano durante la sesión parlamentaria.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea: «Pedimos perdón y tenemos que perdonar también»
El texto del proyecto de ley, al que tuvo acceso ABC, reconoce «la importancia de no imponer la venganza, la revancha ni el odio, sino de abrir un camino hacia la reconciliación».
El documento, de quince páginas, comienza enumerando los casos que estarían excluidos de esta amnistía –la segunda del régimen tras la aplicada por Chávez en 2007–. Entre ellos están aquellas personas que hayan participado en crímenes de guerra, delitos de lesa humanidad, violaciones graves a los derechos humanos, delitos de homicidio doloso, tortura, desaparición forzada, violación y secuestro, así como haber participado en el tráfico de drogas.
Desde hace años hay una investigación abierta ante la Corte Penal Internacional contra Nicolás Maduro y la cúpula chavista por crímenes de lesa humanidad, por lo que, de ser condenados, esta ley no les liberaría.
A continuación, el documento se refiere a la aplicación de la medida, que será «inmediata y preferente» para las personas encarceladas por «hechos de naturaleza política, de opinión, de manifestación pacífica o de expresión en redes sociales».
Entre los que sí serán favorecidos con esta medida legislativa se encuentran aquellos que han sido encarcelados por «instigación al odio, instigación y asociación para delinquir, rebelión, terrorismo y traición a la patria», entre otros delitos que el régimen ha utilizado para de manera sistemática perseguir y encarcelar a miembros de la oposición. Este último es del que están acusados líderes como María Corina Machado, el presidente electo de Venezuela, Edmundo González, Leopoldo López y el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma.
La medida también afecta a los que han sido encarcelados por participar en actos, manifestaciones y protestas en momentos históricos como el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002 o en las movilizaciones de 2004, 2007, 2014, 2017 o 2024. Además se extiende a aquellas personas que hayan sido inhabilitadas para ocupar un cargo público entre 1999 y 2026, como consecuencia de una persecución política. Esta medida afectaría de manera directa a María Corina Machado, quien no pudo presentarse a las elecciones del 28 de julio 2024, y tuvo que ser sustituida por Edmundo González.
La amnistía se extiende a aquellas personas que hayan sido inhabilitadas para ocupar un cargo público entre 1999 y 2026, lo que afectaría a María Corina Machado
Reconciliación nacional
En el debate, el primero en tomar la palabra fue el diputado Jorge Arreaza, exyerno del difunto Hugo Chávez. Afirmó que su norte es la paz. Recordó las amnistías que había firmado su exsuegro. Dijo que el 3 de enero «nos ayudó a madurar. La única limitación de la ley de amnistía es la que establece la Constitución venezolana, como los crímenes de lesa humanidad, la corrupción y la malversación de los fondos públicos. La amnistía busca consolidar lo que nuestra Constitución establece, que es el Estado de derecho y la justicia. Su trascendencia es humana, que nadie la use para la venganza ni mezquindades, que nadie confunda esta iniciativa con impunidad y cartas blancas. Esta ley es necesaria».
El diputado Luis Augusto Romero celebró la iniciativa de presentar dicha ley como un acto de «valentía y fuerza». Según dijo, desde la bancada de la oposición «vamos a participar con nuestros aportes. Llevamos demasiados años de confrontación, este país no aguanta una revancha más. Habrá dilemas y circunstancias difíciles. Haremos énfasis a las violaciones de los derechos humanos y generar condiciones para que eso no se repitan. Vamos a buscar equilibrio para lograr una ley meritoria y extraordinaria. Soy optimista y exhorto a la comisión para que participen todos y todos opinen, sea debate honesto y sincero, el objetivo para la reconciliación, es tiempo de avanzar».
Carolina García dijo que «nos convocamos a sanar las heridas. No es para poner la otra mejilla, no es una debilidad, es una ley contribuye al respeto y la convivencia, y un voto de confianza, para que no vuelvan los extremismos, los bloqueos de calles y volver a vivir el 3 de enero, acompañamos esta ley».
El diputado opositor Tomas Guanipa defendió la necesidad de «reformar todo el sistema judicial y liberar a todos los presos políticos, garantizar los derechos a todos», así como acelerar la ley de amnistía como se hizo con la de hidrocarburos para abrir la economía venezolana.





