Guatemala, 16 de febrero de 2026 – En el marco de la emergencia sanitaria por sarampión, Guatemala fortalece su respuesta operativa mediante la implementación coordinada del Protocolo Operativo Sectorial de Respuesta al Sarampión, con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
Los Equipos de Respuesta Inmediata (ERI) del nivel central del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) lideran las acciones en territorio, con el acompañamiento técnico de los equipos nacional y regional de Inmunizaciones y Emergencias de la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La asistencia técnica proporcionada por la OPS/OMS se centra en el análisis subnacional de la situación epidemiológica, con el propósito de orientar la toma de decisiones basada en evidencia y priorizar intervenciones en áreas con mayor riesgo. Asimismo, se brinda apoyo técnico a los equipos y brigadas del nivel local para fortalecer la búsqueda activa institucional y comunitaria, la investigación epidemiológica de campo y la implementación oportuna de medidas de control, incluyendo el bloqueo vacunal y el barrido documentado.
Estas intervenciones buscan interrumpir la transmisión del virus, prevenir la aparición de nuevos casos y reducir el riesgo de propagación, protegiendo especialmente a la niñez y a las comunidades con brechas de cobertura de vacunación. El control oportuno del brote es fundamental para evitar complicaciones graves y preservar los logros alcanzados en salud pública.
El acompañamiento técnico continuará durante las próximas semanas, con especial énfasis en la consolidación de la vigilancia integrada, la detección temprana de casos y la recuperación de esquemas de vacunación incompletos, como pilares fundamentales para el control del brote y la protección sostenida de la población.
De manera previa y complementaria, se han desarrollado intervenciones estratégicas orientadas al fortalecimiento de la respuesta integral, entre ellas talleres dirigidos a periodistas y personal de salud, procesos de capacitación a las áreas de salud y acompañamiento técnico permanente a los equipos nacionales, con el fin de reforzar la capacidad operativa y comunicacional ante la emergencia.
Cabe destacar que, en 2024, Guatemala ejecutó una campaña nacional de vacunación contra el sarampión y la poliomielitis, alcanzando una cobertura administrativa nacional del 92 %. Si bien este resultado representa un avance importante en la protección poblacional, la persistencia de brechas de cobertura en determinados territorios y grupos específicos, así como el riesgo de importación de casos en un contexto regional de circulación del virus, subrayan la importancia de sostener coberturas homogéneas superiores al 95 %, fortalecer una vigilancia sensible y oportuna y garantizar la capacidad de respuesta inmediata ante casos sospechosos, como elementos esenciales para proteger vidas y salvaguardar el estatus de eliminación del sarampión en Guatemala y en la Región de las Américas.




