Después de negarlo durante más de dos meses, el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel admitió este viernes que hay conversaciones entre el régimen cubano y funcionarios de la Administración Trump. El anuncio se realizó –de forma inesperada– a las 6:30 de la mañana (hora … local), y mientras más del 60% del país estaba sin electricidad y sin conexión a internet.
En el encuentro transmitido en la televisión nacional estuvieron presentes dirigentes del régimen, pero no Raúl Castro, quien pese a su avanzada edad es quien realmente gobierna. En cambio, su nieto preferido, y jefe de su equipo de seguridad personal, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como ‘El Cangrejo’, estaba presente aunque no ocupa ningún cargo ni en el Gobierno ni en el Partido Comunista.
Recientemente, la prensa ha señalado que Rodríguez Castro estaría participando en las conversaciones con Washington en representación directa de su abuelo. ABC ya avanzó en enero que también el hijo de Castro y tío de El Cangrejo, Alejandro Castro Espín, sostuvo encuentros en México con funcionarios de Estados Unidos. Sin embargo, no participó en el anuncio de Díaz-Canel.
Hace poco más de un mes, el títere de los Castro, como se le conoce a Miguel Díaz-Canel, reconoció un grave desabastecimiento de combustible en la Isla. Pero su comparecencia durante más de dos horas fue más una muestra de nerviosismo y charlatanería, lejos de mostrar soluciones certeras ante la situación crítica. Por este motivo, los cubanos poco esperaban de esta nueva comparecencia, notificada la noche previa.
No obstante, el anuncio llega tras varias semanas de récords en los cortes de electricidad en el país. Al respecto, Díaz-Canel reconoció que se habían agotado las reservas debido al «bloqueo energético impuesto por Estados Unidos».
Asimismo, la última semana han ocurrido protestas continuas en la mayoría de los municipios de La Habana. Cada noche, en medio de los apagones, cientos de personas de la capital, incluso madres con sus hijos a cuestas salen a las calles o desde sus casas suenan cacerolas, una forma de protesta pacífica ante los prolongados cortes de electricidad. También se ha visto a personas quemando contenedores y gritando consignas antigubernamentales como «Díaz-Canel ‘singao’», «abajo la dictadura», «patria y vida» y «libertad».
«No he podido darle de comer a mis hijos ni prepararles la merienda para la escuela porque no tengo corriente», se escucha a una madre desesperada en uno de los vídeos que circulan en redes sociales.
Dos años de apagones
En respuesta, como suele suceder en la retórica del régimen, Díaz-Canel culpa de la situación a Estados Unidos. A raíz de la captura de Nicolás Maduro, Venezuela se vio obligada a cesar los envíos de combustible a la Isla. Sin embargo, los apagones son muy anteriores a este suceso: la crisis energética en Cuba se ha extendido durante más de dos años.
Cocinar con leña o carbón ha pasado a formar parte de la rutina de los cubanos, fundamentalmente en zonas del interior del país. A finales del año pasado se conoció incluso que Cuba revendía en el mercado asiático el 60% del combustible que sacaba de Venezuela. Asimismo, se ha conocido que empresas supuestamente privadas han importado desde Estados Unidos incluso coches de lujo y jacuzzis, lo que desmonta la narrativa del «bloqueo» de Estados Unidos.
Los cubanos no son tontos, entienden que el responsable de su miseria es el régimen castro-comunista. Por eso, en cada una de las protestas exigen el fin de la dictadura e incluso, en una de las recientes, gritaron «no queremos luz, queremos libertad».
El régimen no ha reprimido directamente esas protestas recientes, han realizado algunas detenciones y esparcido a los policías por las calles para intimidar. La Seguridad del Estado intimida con interrogatorios a familiares de jóvenes que alzan su voz en redes sociales para silenciarlos. A otros, como los del proyecto independiente ‘El4tico’, los ha sometido a un proceso judicial y los mantiene encarcelados como forma de escarmiento. Son los pataleos del ahorcado de último minuto, pero no dejan de ser peligrosos. Saben que, a medida que se agrave la situación, la gente irá perdiendo más el miedo a la represión.
Este jueves el régimen anunció igualmente la excarcelación de 51 personas «sancionadas a privación de libertad», en una decisión que vinculó al «espíritu de buena voluntad» y a las «estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano».
El anuncio remite a enero del año pasado, cuando el régimen comunicó la excarcelación gradual de 553 presos tras conversaciones con el Vaticano, que luego se supo que formaba parte de una negociación con la Administración Biden a cambio de que quitaran a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Aunque no especificaron si se trataría de presos políticos, forma parte de un patrón que el régimen usa para ganar concesiones cuando tienen la soga al cuello. Por lo que, el anuncio de la cúpula dictatorial representa, de una forma u otra, el principio del fin del sistema comunista en Cuba.






