Estados Unidos asegura que ha abatido al jefe de una unidad iraní a la que atribuye la autorización de un plan para atentar contra Donald Trump. La referencia a ese supuesto complot se hizo pública el 8 de noviembre de 2024, cuando el Departamento de … Justicia anunció cargos contra un ciudadano iraní al que presentó como un activo de la Guardia Revolucionaria encargado, entre otras misiones, de vigilar y planificar el asesinato de Trump, entonces presidente electo. Irán negó esa implicación en enero de 2025. Trump, además, sobrevivió en 2024 a dos intentos de asesinato, uno el 13 de julio en Butler, Pensilvania, durante un mitin, y otro el 15 de septiembre en Florida, cuando jugaba al golf.
Con ese telón de fondo, la guerra entre EE.UU., Israel e Irán entró este miércoles en su quinto día, tras el inicio de la operación el 28 de febrero. En una comparecencia en el Pentágono, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, ofrecieron un parte con anuncios concretos sobre operaciones militares, cifras de ataques y el enfoque previsto para los próximos días. Hegseth dijo que EE.UU. mantendrá el esfuerzo «todo el tiempo que necesitemos» para ganar y presentó la campaña como una operación en aceleración.
El anuncio más llamativo fue el hundimiento de un buque de guerra iraní. Hegseth afirmó que EE.UU. lo hundió en aguas internacionales con un torpedo lanzado desde un submarino. No dio el nombre del barco, pero medios de Sri Lanka ya han informado del hundimiento en sus costas. Según su relato, el ataque se produjo la noche del martes. Lo describió como un hito y sostuvo que es la primera vez desde la II Guerra Mundial que un submarino de EE.UU. emplea un torpedo contra un buque enemigo en combate.
Hegseth insistió en el mensaje de superioridad tecnológica y sorpresa táctica. «Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní que creía estar a salvo en aguas internacionales», dijo. «En lugar de eso, fue hundido por un torpedo», añadió, sin entrar en detalles sobre el tipo de submarino o el lugar exacto del ataque. El Pentágono no precisó tampoco el nombre del buque iraní después.
Según la Armada de Sri Lanka, se rescataron 87 marinos iraníes del buque hundido, a unas 40 millas náuticas al sur de la isla. Las estimaciones de agencias como EFE apuntan a que hasta 180 personas iban a bordo, por lo que seguían las labores de búsqueda de más de 90 desaparecidos. El titular menciona 150 desaparecidos.
Hegseth y Caine situaron el hundimiento dentro de un patrón más amplio de intensificación de ataques. Presentaron la campaña como una operación que cambia de fase. Hegseth afirmó que «vienen más olas y más grandes», que «solo estamos empezando» y que la operación «acelera, no desacelera». Añadió que llegan más bombarderos y cazas a la región.
Bombas de caída libre
Según la explicación militar, EE.UU. ha estado empleando sobre todo munición de largo alcance lanzada desde plataformas a distancia, como misiles de crucero y otras municiones disparadas desde buques o desde posiciones terrestres. A partir de ahora, dijo, habrá un uso más amplio de bombas de caída libre guiadas por GPS y láser de 500, 1.000 y 2.000 libras, de las que aseguró disponer de un stock «casi ilimitado».
«Más bombarderos, más cazas están llegando hoy mismo», afirmó Hegseth. «Y ahora, con control completo del cielo, vamos a usar bombas de caída libre de 500, 1.000 y 2.000 libras, guiadas por GPS y por láser, de las que tenemos un stock casi ilimitado», añadió. El secretario remarcó que la fase anterior se había apoyado, en gran medida, en munición de alcance largo y en ataques desde distancia, y que el paso a bombas de caída libre guiadas ampliaría el volumen y el ritmo de los golpes.
El jefe militar Caine explicó señaló que los golpes de los primeros días han degradado lo suficiente las defensas iraníes como para permitir ataques desde el aire con armamento guiado de caída libre, además de misiles Hellfire. En su formulación, eso permite aumentar la intensidad y mantener «presión constante» sobre objetivos iraníes durante los próximos días, interrumpir los tiempos de lanzamiento y «imponer costes» de forma continuada. Caine resumió el momento con una idea que Hegseth repitió de otra manera: «El acelerador está subiendo», vino a decir.
«Esto permitirá a la fuerza conjunta producir efectos de precisión significativamente mayores sobre el objetivo», afirmó Caine. «El acelerador está subiendo, como ha dicho el secretario, no bajando», añadió. «Esto nos permitirá mantener una presión constante sobre el adversario durante los próximos días, interrumpir sus tiempos de lanzamiento e imponer costes cada día, a todas horas», dijo.
Ambos insistieron en la superioridad aérea como punto clave de la campaña. Hegseth afirmó que la capacidad iraní «se evapora por horas» y que la operación conjunta con Israel ha tenido un impacto «devastador» en la habilidad de Irán para atacar aeronaves de EE.UU. e Israel. Caine aportó cifras para describir el descenso de la capacidad ofensiva iraní, al menos en lo que respecta a los lanzamientos. Dijo que los disparos de misiles balísticos de Irán han bajado un 86% respecto al primer día de la guerra y que los ataques con drones de ataque de un solo uso han bajado un 73%.
En ese mismo discurso, Hegseth sostuvo que la campaña no tiene un calendario cerrado. Preguntado por si Irán podía «aguantar» más que EE.UU., respondió con una frase tajante. «Irán no puede aguantarnos», dijo. Añadió que el único límite sería «el deseo del presidente Trump de lograr efectos específicos en nombre del pueblo estadounidense», y por eso rechazó fijar plazos. «Puedes decir cuatro semanas, pero podría ser seis, podría ser ocho, podría ser tres», señaló. «Al final, nosotros fijamos el ritmo y el tempo», afirmó.
Caine indicó que Irán ha lanzado más de 500 misiles balísticos y más de 2.000 drones hacia Israel y hacia países del Golfo que albergan bases de EE.UU. Añadió que algunos ataques han afectado a objetivos civiles. El parte también dibuja un conflicto regional que ya no se limita al eje Irán-Israel. Se mencionaron ataques israelíes contra Hizbolá en Líbano y lanzamientos iraníes hacia Baréin, Kuwait e Israel. En ese marco, Hegseth destacó el trabajo con socios del Golfo y citó a Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudí como países que coordinan defensas aéreas con EE.UU. frente a misiles y drones.
«Nuestros socios del Golfo están trabajando muy estrechamente con nosotros», dijo Hegseth, al enumerar a Emiratos, Qatar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudí. Caine atribuyó el descenso de los lanzamientos iraníes tanto a los ataques contra capacidades como a la coordinación de defensas antimisiles. En otras palabras, el Pentágono sostiene que el impacto combinado de interceptaciones y ataques preventivos está alterando la capacidad de Irán para mantener la cadencia de fuego de los primeros días.
Seguridad de las bases
En cuanto a la seguridad de las fuerzas de EE.UU. desplegadas en la región, Hegseth reconoció que Irán sigue atacando activos terrestres. Un ataque en Kuwait durante el fin de semana dejó seis militares de EE.UU. muertos. Hegseth sostuvo que el 90% de las fuerzas de EE.UU. en la región está fuera del alcance del fuego iraní, sin entrar en detalles operativos sobre despliegues concretos.
El parte incluyó también datos sobre el coste humano. En el relato recogido por varias agencias se citan más de 870 muertos en la guerra hasta ahora, la mayoría en Irán, y víctimas también en Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Líbano e Israel. Además, se mencionó un episodio especialmente grave atribuido a autoridades iraníes y a medios estatales, que dijeron que al menos 175 personas, en su mayoría niños, murieron en un ataque contra una escuela primaria de niñas en el sur de Irán el sábado. Hegseth afirmó que el Pentágono investiga ese incidente, incluida la procedencia de la munición. «Estamos investigando el incidente, incluida la fuente de la munición», dijo.
«El líder de la unidad que intentó asesinar al presidente Trump ha sido localizado y abatido», añadió Hegseth, sin identificarlo. «Irán intentó matar al presidente Trump. Y el presidente Trump se ha reído el último», añadió. El secretario recordó que Irán negó esa implicación en 2025, y el Pentágono no aportó información adicional sobre la identidad del mando ni sobre la localización exacta del ataque que, según su relato, lo mató.






