Ferrari ha revelado el Hypersail, su primera barca a vela ‘voladora’, un innovador monocasco de alta tecnología diseñado para batir récords oceánicos. El prototipo avanzado se está construyendo en un astillero ubicado entre las ciudades italianas de Pisa y Livorno, con el objetivo de su lanzamiento oficial previsto para la última semana de marzo de 2027. Este ambicioso proyecto, liderado por el equipo técnico de Ferrari, busca fusionar la ingeniería automotriz de Maranello con la navegación de vanguardia.
Marco Ribigini, el líder del equipo técnico de Ferrari Hypersail, fue el encargado de guiar una visita al astillero donde la embarcación toma forma, luciendo ya una silueta que evoca una “nave espacial” o “astronave”, según el Corriere della Sera. El diseño futurista, obra del reconocido arquitecto naval francés Guillaume Verdier, se inspira en vehículos icónicos de Ferrari, como la F80 y la Luce. La ambición es que el Hypersail surque las olas del océano a una velocidad impresionante de hasta 100 kilómetros por hora.
El mismo medio italiano, Corriere della Sera, informó que la seguridad es una prioridad máxima en el cantiere, implementando precauciones como el uso obligatorio de cascos y la colocación de protectores en las cámaras de los teléfonos celulares, subrayando el alto nivel de secretismo en torno a los innovadores desarrollos y las veinte patentes que incorpora la embarcación.
Innovación y diseño extremo para el océano
El Hypersail se posiciona como el primer monocasco *full foiling* en la historia de la vela, inaugurando una nueva clase de embarcaciones. Incorpora tres puntos de apoyo clave —dos *foils* y una quilla basculante con una oscilación de 35 grados— y una doble vela mayor, que permite ajustar la curvatura y, por ende, la propulsión eólica para maximizar el rendimiento.
La eficiencia aerodinámica es un pilar fundamental en su diseño, buscando superar las marcas establecidas por los enormes trimaranes oceánicos. La tripulación, enfrentando condiciones extremas, vivirá confinada en un *cockpit* hermético, descrito como una “célula de supervivencia”, con espacios vitales mínimos y hamacas para turnos de descanso de cuatro horas. Ribigini enfatizó la disciplina a bordo al afirmar que “o duermes o navegas, en Hypersail no se hará otra cosa”.
Para asegurar la autonomía energética, la embarcación estará equipada con 100 metros cuadrados de paneles solares, capaces de generar 20 kilovatios, complementados por tres palas eólicas integradas en el alerón. Su distintiva livrea combina el gris Hypersail con un toque de amarillo, un color con profunda tradición en Maranello, aplicado con una capa de pintura ultraligera de menos de 200 gramos por metro cuadrado, priorizando cada gramo en la búsqueda de velocidad.
Implicaciones para la región y próximos pasos
Para América Latina y el Caribe, este proyecto subraya la continua evolución en la ingeniería naval y el deporte de élite a nivel mundial, marcando un hito en la fusión de tecnología automotriz y marítima. Aunque no tiene una conexión directa inmediata con la economía o la vida cotidiana de la región, el desarrollo de embarcaciones de alto rendimiento con tecnologías innovadoras como la energía solar y eólica podría influir en futuras innovaciones en la construcción naval y la sostenibilidad marítima, así como inspirar a la industria deportiva en países con costas importantes y una creciente pasión por los deportes acuáticos.
Las dimensiones del Hypersail son impresionantes y desafían la racionalidad: su mástil de 35.5 metros es tan largo como el ala de un Boeing 777, y sus 462 metros cuadrados de superficie vélica equivalen a dos canchas de tenis. El casco de cien pies de eslora, según el Corriere della Sera, es comparable en extensión a un edificio de diez pisos. La Stampa añade que la construcción del casco se realizó en Marina di Pisa, y la embarcación será trasladada en diciembre a las áreas Lusben de Livorno para iniciar las exhaustivas pruebas en tierra y mar, previas a su varo definitivo.
El proceso de construcción y equipamiento es intenso: el mástil, crucial para la navegación, llegará desde Nueva Zelanda en noviembre, mientras que las velas están en plena producción en California. Enrico Voltolini, el *project manager* que asumió el rol de Giovanni Soldini, está actualmente completando el casting del equipo de navegantes. La próxima vez que se vea en el agua, en marzo de 2027, la Ferrari Hypersail comenzará su fase de pruebas final, marcando el inicio de su vida en el mar.
El debut de la Ferrari Hypersail en 2027 promete redefinir los límites de la navegación a vela de alto rendimiento, fusionando la ingeniería automotriz de vanguardia con el diseño naval extremo. La comunidad internacional y los amantes del deporte estarán atentos a cómo este “monstruo” tecnológico de Maranello se desempeña en los océanos, en su búsqueda de nuevos récords.
Imagen: Corriere della Sera
Fuentes consultadas
- Corriere della Sera: Dentro Hypersail, la prima barca a vela Ferrari: così nasce l’astronave che volerà sull’Oceano a cento all’ora
- La Stampa: Le interviste: obiettivo giro del mondo
- Quotidiano Nazionale: Ferrari Hypersail, Marco Ribigini: “Aerodinamica sviluppata con il Cavallino”




