La temporada 2025-26 de la NBA culminó con un hito histórico para los New York Knicks, quienes no solo alzaron el trofeo de campeones por primera vez desde 1973, sino que también consiguieron un inédito ‘doble’ al ganar previamente la Emirates NBA Cup en diciembre. Este Dominio Histórico de la franquicia neoyorquina no solo puso fin a una larga sequía de campeonatos, sino que redefinió las expectativas sobre la construcción de equipos en el baloncesto moderno.
El núcleo de este equipo campeón se forjó alrededor de la ‘amistad’ deportiva, con Jalen Brunson, Mikal Bridges y Josh Hart, excompañeros universitarios de Villanova, liderando la escuadra. Su cohesión fue complementada por las incorporaciones estratégicas de Karl-Anthony Towns y OG Anunoby, creando una unidad inquebrantable que exhibió una racha de 13 victorias consecutivas en postemporada y el diferencial de puntos más alto en la historia de los playoffs de la liga, con un impresionante +283.
La épica final de la NBA vio a los Knicks enfrentarse a los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama, en una serie que, a pesar de su duración de cinco juegos, estuvo cargada de momentos memorables. El punto culminante fue la remontada más grande en la historia de las Finales, donde los Knicks superaron un déficit de 29 puntos en el Juego 4, sellando la victoria con una canasta decisiva de Anunoby en los segundos finales, un momento que la afición neoyorquina apodó inmediatamente como la ‘Mano de OG’, un eco del legendario gol de Diego Maradona.
Por su parte, Victor Wembanyama, en su primera aparición en playoffs, demostró ser una fuerza imparable. Llevó a sus jóvenes Spurs a las Finales de la NBA tras superar al bicampeón del MVP Kia, Shai Gilgeous-Alexander, y a los vigentes campeones Oklahoma City Thunder en una dramática Final de Conferencia Oeste de siete juegos. Además, ‘Wemby’ fue el primer jugador en la historia en ser elegido unánimemente como Mejor Jugador Defensivo del Año Kia, consolidando su estatus como una de las estrellas más brillantes y disruptivas de la liga.
La temporada no solo fue notable por la gesta de los Knicks y el surgimiento de Wembanyama, sino también por una serie de récords individuales que subrayaron la longevidad y el talento excepcional en la NBA. LeBron James, en su vigesimotercera campaña, superó a Kareem Abdul-Jabbar para convertirse en el jugador con más victorias en la historia, combinando partidos de temporada regular y playoffs, un testimonio de su durabilidad y excelencia. Simultáneamente, Shai Gilgeous-Alexander estableció una nueva marca de partidos consecutivos con 20 o más puntos, superando el legendario registro de Wilt Chamberlain.
Otros gigantes del baloncesto también dejaron su huella: Nikola Jokić registró su segundo triple-doble de carrera en promedios, Stephen Curry se convirtió en el primer jugador en superar los 5,000 triples, y la liga despidió a Chris Paul tras 21 temporadas. En el ámbito de los novatos, Cooper Flagg de los Dallas Mavericks, la primera selección del draft, se alzó con el premio al Rookie del Año Kia, dejando una estela de récords de anotación que lo posicionan como una futura superestrella, incluyendo múltiples partidos de más de 40 puntos a una edad precoz, superando incluso marcas establecidas por LeBron James.
Esta temporada 2025-26 será recordada como un punto de inflexión, no solo por el resurgimiento de los New York Knicks y el nacimiento de una nueva dinastía, sino por la consolidación de talentos generacionales y la redefinición de récords históricos que continúan impulsando la narrativa del baloncesto profesional. El equilibrio competitivo y la profusión de actuaciones individuales estelares prometen un futuro vibrante para la liga.
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