Tegucigalpa, Honduras. La Secretaría de Salud (SESAL) de Honduras, con la invaluable cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), ha dado un paso fundamental en la salvaguarda de la salud pública al reactivar su Comité Intersectorial contra la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM). Esta acción subraya un compromiso firme y urgente frente a una de las amenazas sanitarias más críticas del siglo XXI: la Resistencia Antimicrobiana, un fenómeno que compromete la eficacia de los tratamientos para infecciones comunes y pone en riesgo los avances de la medicina moderna.
La iniciativa se materializa en el marco del segundo año del Proyecto del Fondo para las Pandemias, una estructura global diseñada para robustecer la resiliencia de los sistemas de salud. El objetivo primordial de esta reactivación es la validación de un plan de trabajo estratégico que fortalezca la prevención y el control de infecciones, así como promueva el uso racional de antimicrobianos en el país. Este enfoque holístico reconoce que la RAM no es solo un problema de salud humana, sino que trasciende a la salud animal y ambiental, requiriendo una perspectiva ‘Una Salud’ (‘One Health’) para su abordaje efectivo.
El comité está integrado por entidades clave del Estado hondureño, incluyendo la Secretaría de Salud, el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA). Esta composición multisectorial, respaldada por la asistencia técnica de la OPS/OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), es crucial para garantizar que las políticas y decisiones adoptadas se traduzcan en acciones coordinadas y eficaces. La fragmentación en el manejo de esta problemática ha sido históricamente un desafío, y esta articulación busca superarlo.
La resistencia antimicrobiana representa una amenaza global silenciosa pero devastadora. Se estima que, si no se toman medidas contundentes, para el año 2050 podría causar hasta diez millones de muertes anuales en todo el mundo, superando las cifras de mortalidad por cáncer. Los factores que impulsan esta crisis incluyen el uso excesivo e inadecuado de antibióticos en humanos y animales, así como prácticas deficientes de saneamiento e higiene. La falta de nuevos medicamentos en el pipeline agrava aún más la situación, haciendo imperativo optimizar la efectividad de los tratamientos existentes.
Durante la jornada de relanzamiento, se presentaron resultados de una evaluación externa voluntaria, lo que permitió diagnosticar el estado actual de la lucha contra la RAM en Honduras. Asimismo, se expuso un documento estratégico enfocado en la vigilancia y prevención de las Infecciones Asociadas a la Atención Sanitaria (IAAS), un componente crítico dado que muchos de los patógenos resistentes circulan en entornos hospitalarios. La discusión entre los participantes culminó con la definición de compromisos claros y próximos pasos, reafirmando la imperiosa necesidad de un comité dinámico y una coordinación ininterrumpida.
El Fondo para las Pandemias, que sustenta este proyecto, surgió de la experiencia global de la pandemia de COVID-19, destacando la necesidad de invertir proactivamente en la prevención y respuesta ante futuras crisis sanitarias. Su apoyo financiero y estratégico permite a países como Honduras implementar programas a largo plazo que son esenciales para construir sistemas de salud más robustos y resilientes. Esta inversión no solo protege a la población actual, sino que sienta las bases para la seguridad sanitaria de las generaciones futuras, evitando que se pierdan vidas y recursos debido a patógenos cada vez más resistentes.
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