Israel recupera los asesinatos selectivos de altos cargos de Irán para descabezar al régimen. El Ejército israelí informó este martes de la muerte de Alí Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán y auténtico hombre fuerte del sistema desde la muerte de … Alí Jamenei el primer día de guerra.
Los militares anunciaron además el asesinato del máximo responsable de los basiyíes, Gholamreza Soleimani. Los basiyíes son el cuerpo vinculado a la Guardia Revolucionaria que se encarga del control y la represión en las calles del país y Soleimani estaba al frente de la organización paramilitar desde 2019.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, celebró que Lariyani y Soleimani se habían «unido al jefe del programa de aniquilación, Jamenei, y a todos los miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno». Teherán no ha confirmado estos asesinatos pero, si son ciertos, supondrían un duro golpe porque Israel volvería a demostrar su capacidad de infiltración hasta lo más alto del sistema.
En un intento de dar una prueba de vida, los iraníes publicaron una nota escrita por Lariyani en su perfil de X sobre el funeral de los marineros iraníes muertos en el ataque estadounidense al Iris Dena el 4 de marzo. A diferencia de lo ocurrido tras el asesinato de Jamenei, cuando el régimen lo negó de forma tajante, en esta ocasión no hubo ni confirmación, ni desmentido, solo silencio.
Desde la revolución islámica de 1979, Alí Lariyani, de 68 años, ha formado parte del sistema ocupando diferentes cargos públicos. Primero fue miembro de la Guardia Revolucionaria, luego fue nombrado viceministro de Trabajo, ministro de Cultura, jefe de la televisión estatal, asesor principal del líder supremo y presidente del Parlamento durante más de diez años.
En los últimos años se le consideraba el cerebro a la sombra de Alí Jamenei y el puente entre religiosos, políticos y militares. El viernes desafió a los bombardeos y participó como un iraní más en la marcha del día de Al Quds, la tradicional jornada de apoyo a Palestina de cada último viernes de ramadán. Fue su última aparición en público.

Situación de la cúpula de Irán
Eliminados por fuerzas israelíes
Secretario del Consejo
Supremo de Seguridad
Nacional
Jefe del Consejo
de Defensa
Nacional
Comandante Jefe
de la Guardia
Revolucionaria
Islámica
Fuente: Reuters y elaboración propia / ABC

Situación de la cúpula de Irán
Eliminados por
fuerzas israelíes
Secretario del Consejo Supremo
de Seguridad Nacional
Jefe del Consejo
de Defensa Nacional
Comandante Jefe de la Guardia
Revolucionaria Islámica
Fuente: Reuters y elaboración propia / ABC
Irán sabe que el enemigo tiene una gran capacidad de infiltración, como ya demostró en 2024 cuando fue asesinando uno por uno a todos los cabecillas de Hizbolá en el Líbano, con su secretario general, Hasán Nasrala, al frente. La primera gran muestra del poder del Mossad en el corazón de Irán llegó en el verano de ese mismo año con el asesinato del líder de Hamás, Ismael Haniya, en una residencia de alta seguridad de la Guardia Revolucionaria. Antes, los israelíes habían realizado varias operaciones contra científicos vinculados al programa nuclear.
El analista iraní Vali Nasr compartió un mensaje en sus redes sociales en el que advirtió que «el sustituto de Lariyani será nombrado por la Guardia Revolucionaria. Con cada asesinato, Estados Unidos e Israel están impulsando una mayor radicalización del liderazgo iraní. Esto hará que el futuro de Irán, de los iraníes y de la región sea sombrío y, en última instancia, hará mucho más difícil para Estados Unidos desvincularse de un conflicto interminable en la región».
Analistas y expertos apuntan a Said Yalili como posible sucesor de Lariyani, exnegociador nuclear y representante del sector ultraconservador del sistema. Un perfil más radical y menos pragmático.
Supervivencia del sistema
El sistema iraní no colapsó tras la muerte de Jamenei y decenas de altos cargos en los primeros bombardeos lanzados por sorpresa por Israel y Estados Unidos. Y no parece que pueda colapsar si sufre nuevas pérdidas en la cúpula.
«El sistema fue diseñado desde el principio para no ser simplemente la sombra de un solo hombre, por muy elevada que fuera su posición. La república islámica no es un régimen autocrático como en el contexto árabe más conocido, donde toda la estructura se derrumba cuando desaparece su cabeza. Es un sistema complejo, ideológico y con mucha seguridad, con una autoridad religiosa en la cúspide, bajo la cual existe una red de instituciones sólidas —algunas constitucionales, otras de seguridad, otras burocráticas y económicas— que trabajan para preservar la propia entidad, no simplemente para servir a un individuo», explicó el exparlamentario y analista kuwaití Abdullah Fahad al Nafisi, en un análisis ofrecido por el canal Al Yasira.
به مناسبت مراسم تشییع سلحشوران نیروی دریایی ارتش جمهوری اسلامی ایران: یاد آنان همواره در قلب ملت ایران خواهد بود و این شهادتها بنیان ارتش جمهوری اسلامی را برای سالها در ساختار نیروهای مسلح استوار مینماید. ازخداوند متعال علو درجات برای این شهدای عزیز خواستارم. pic.twitter.com/dvTdhyDYbY
— Ali Larijani | علی لاریجانی (@alilarijani_ir) March 17, 2026
Este diseño se traslada también a la defensa del país, donde Irán apuesta por la «doctrina del mosaico», desarrollada por la Guardia Revolucionaria desde mediados de la década de 2000. Especialmente tras la invasión estadounidense de Irak en 2003, cuando los altos cargos iraníes empezaron a prepararse seriamente ante la posibilidad de un ataque de Estados Unidos e Israel.
«La doctrina se basa en la idea de que Irán no debe depender de una única estructura militar centralizada, sino de una red descentralizada de unidades autónomas distribuidas por todo el país. En caso de invasión o ataque a gran escala, el territorio se fragmentaría ‘de facto’ en múltiples nodos defensivos, cada uno capaz de operar de forma independiente y mantener la resistencia incluso si las estructuras de mando centrales quedaran degradadas o destruidas», señala a este medio Babak Vahdad, analista sobre Irán y el chiismo político.
Este concepto de «mosaico» es la explicación a la respuesta de los iraníes a un adversario muy superior, contra quien, superado el fuerte impacto inicial, buscan el desgaste con el paso del tiempo. Israel y Estados Unidos castigan con dureza desde el aire a la república islámica y los iraníes responden cada día con misiles y drones. Pese a la enorme diferencia de arsenal, el régimen mantiene el pulso con otras armas como el cierre del estrecho de Ormuz para Estados Unidos y sus aliados y esto ha provocado una crisis mundial que ha llevado a Trump a pedir apoyo internacional.






