El Kremlin no ceja en su objetivo de sumir al país vecino en la oscuridad y el frío. Dos días después de la segunda ronda de conversaciones en Abu Dabi, Rusia lanzó casi 450 proyectiles. El objetivo fue otra vez el sector energético ucraniano. Los … drones y misiles enemigos apuntaron contra las subestaciones de alto voltaje y líneas de transmisión aéreas de 750 y 330 kilovoltios. Rusia aprovecha lanza sus peores golpes cuando el frío azota más y las reparaciones de las maltrechas redes energéticas son más complejas. Las previsiones meteorológicas anuncian una bajada de las temperaturas hasta los 19 grados bajo cero los próximos días. La campaña rusa contra el sector energético ucraniano se mantiene desde el inicio de la guerra a gran escala en 2022
Los apagones de emergencias se reproducen este sábado por toda Ucrania. La compañía estatal de transmisión eléctrica, Ukrenergo, ha tenido que solicitar asistencia de emergencia a Polonia. Este fue el segundo gran bombardeo contra la red de suministro eléctrico en 2026. Se contabilizaron más de 19 impactos. Las centrales nucleares se vieron obligadas a reducir su capacidad y se registraron «daños significativos» en las plantas térmicas. DTEK, la mayor empresa privada de generación de energía eléctrica, afirma que sus instalaciones han sufrido 220 ataques des el inicio de la guerra a gran escala.
La ofensiva energética afectó a las instalaciones de ocho regiones de Ucrania. Las más afectadas fueron las provincias del oeste, junto con Kiev y Járkov. Las autoridades de Leópolis informaron que unos 6.000 residentes locales no tienen suministro de agua ni calefacción. «Hay daños en las regiones de Volyn, Ivano-Frankovsk, Lviv y Rivne. Un edificio de gran altura resultó dañado en Rivne», destacó el presidente. En el mensaje de condena, Zelenski instó a los socios a proveer al país de mayores capacidades de defensa aérea. «Moscú debe ser privada de la capacidad de usar el frío como palanca contra Ucrania Esto requiere misiles para Patriot, NASAMS y otros sistemas», manifestó.
La crisis de energía que afronta Ucrania se extiende desde el 9 de enero. Entonces otro ataque ruso dejo a gran parte de la capital sin suministro de agua, calefacción y luz. Centenares de edificios de gran altura se vieron privados de calor doméstico durante semanas en varios distritos de Kiev.
Eventual alto el fuego
Los bombardeos constantes de Rusia se alternan con las novedades en el proceso diplomático. El pasado jueves finalizó la segunda ronda de Abu Dabi entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos. Pese a la poca información pública se sabe que parte de la conversación giró en torno a los detalles técnicos de un eventual alto el fuego. Este fue el avance más prometedor hasta el momento, aunque el recorrido para la paz sigue siendo muy complicado. Las cuestiones políticas y territoriales mantienen a ambas partes enrocadas. No hay, por el momento, atisbo de acuerdo sobre las cuestiones territoriales, la tregua energética o el control de la planta nuclear de Zaporiyia.
Kiev advierte de peligros en esta senda diplomática patrocinada por la Casa Blanca. Zelenski teme que Moscú y Washington cierren un acuerdo a espaladas de Ucrania. La futura arquitectura de seguridad del continente ya se decide sin participación directa de los países europeos.
«Teniendo en cuenta los riesgos potenciales, la delegación ucraniana transmitió la posición de que si hay acuerdos bilaterales entre Rusia y Estados Unidos, las disposiciones relacionadas con Ucrania no pueden contradecir la Constitución», manifestó el presidente ucraniano.
Rusia y Estados Unidos estarían abordando un acuerdo de cooperación económica por valor de 12 billones de dólares, según la inteligencia ucraniana. Zelenski lo denominó como el «paquete Dmitriev», en alusión al enviado del presidente ruso, Kirill Dimitriev. El líder del país en guerra reiteró su negativa a aceptar acuerdos alcanzados a espaldas del Estado.
Zelenski afirma que Washington quiere poner fin a la guerra a principios de verano
La posición ucraniana es complicada frente a su más importante aliado occidental. Las Fuerzas Armadas de Ucrania dependen de la inteligencia que proporciona Washington y de la compra de armamento que sólo puede proporcionar el país norteamericano.
Ucrania se mantiene firme en el camino diplomático, afirman las autoridades. La próxima ronda trilateral está prevista para la próxima semana en Miami, adelantó Zelenski en un encuentro con periodistas el pasado viernes, en el que afirmó que la Administración Trump quiere que la guerra europea concluya a principios de este verano. «Probablemente ejercerán presión sobre las partes de acuerdo con este calendario», destacó el presidente ucraniano. A partir de entonces Washington se centrará en las elecciones del Congreso y Kiev aspira a contar con la mediación estadounidense.




