«¡Todo el mundo quiere formar parte del Consejo de Paz!», ha celebrado Donald Trump durante el acto de fundación de su Board of Peace (Consejo de Paz), una organización internacional presidida por su persona y en la que cobra mil millones de dólares … por asiento permanente. Lo cierto es que significativos y tradicionales socios de Estados Undios han declinado la invitación a formar parte y, aparte del país norteamericano, ningún otro miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU se ha sumado al proyecto.
Las cinco naciones con mayor influencia sobre el derecho internacional y la diplomacia desde el final de la Segunda Guerra Mundial, aparte de EE.UU., quedan al margen. Rusia anunció a última hora de este miércoles que estaba estudiando la propuesta, después de que Trump anunciara que se uniría.
Francia ha rechazado la invitación desde el primer momento. Reino Unido ha confirmado este jueves que no se está uniendo «por el momento». China aún no ha dicho nada. Alrededor de 35 países, 53 según Trump, se han comprometido a unirse, incluyendo Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Turquía y Bielorrusia. EE.UU. se reserva el derecho exclusivo de veto en sus decisiones.
Para la ceremonia de fundación, EE.UU. se ha hecho con una antigua iglesia en Davos, reformada y rebautizada como «USA House», y ha escenificado la firma de los jefes de gobierno de los países que han aceptado sumarse, sentados todos ellos en el escenario hasta ir pasando, de dos en dos, a estampar su firma sobre el tratado fundacional.
«Bueno, este es un día muy emocionante, que lleva mucho tiempo gestándose, y muchos países acaban de recibir su aviso, y todos quieren formar parte de él, y trabajaremos con muchos otros, incluida la ONU», ha tranquilizado Trump a quienes temían que su Consejo de Paz fuese una organización sustitutoria de la ONU.
Originalmente, esta nueva organización estaba destinada a ayudar a poner fin a la guerra en Gaza, pero durante el proceso de gestación ha ido creciendo en objetivos y ahora se presenta con un papel mucho más amplio, expresamente «más amplio que Europa» según Trump.
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Estados Unidos
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Argentina
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Armenia
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Azerbaiyán
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Bulgaria
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Hungría
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Indonesia
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Jordania
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Kazajistán
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Kosovo
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Pakistán
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Paraguay
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Catar
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Arabia Saudí
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Turquía
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Emiratos Árabes Unidos
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Uzbekistán
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Mongolia
El portavoz de Naciones Unidas, Rolando Gómez, ha confirmado que el principio de la ONU es interactuar con el Consejo de Paz sólo en el contexto de Gaza. Pero el discurso de inauguración de Trump no deja lugar a dudas: se ocupará de asuntos a lo largo y ancho del globo.
Se ha referido, por ejemplo, a Venezuela. Ha asegurado que la gente allí «está feliz» con la intervención estadounidense y ha destacado la colaboración del chavismo. «Tenemos buenas relaciones con los líderes de Venezuela que están abriendo el país con el petróleo y lo están haciendo bien. Nuestra fuerza militar hizo un maravilloso trabajo«, ha descrito la situación actual.
«Lo que estamos haciendo es muy importante. Esto es algo que realmente quería hacer aquí, y no se me ocurre un lugar mejor», se ha felicitado Trump por su iniciativa. Ha reiterado su afirmación sobre haber resuelto personalmente ocho guerras desde que regresó al cargo.
Del mismo modo, comentó sobre los ataques estadounidenses contra sitios nucleares iraníes el pasado junio, afirmando que habían «aniquilado» la capacidad nuclear de Irán. Añadió que Teherán «quiere hablar, y hablará».
También ha mencionado las operaciones estadounidenses contra el ISIL en Siria: «Están ocurriendo muchas cosas buenas» y las amenazas «realmente se están calmando». «Hace solo un año, el mundo estaba realmente en llamas. Mucha gente no lo sabía», ha comparado la situación anterior a su llegada.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha añadido que «estamos aquí hoy por la visión del presidente Trump». «Hace unos meses, la gente pensaba que era imposible de resolver… todos estos rehenes retenidos, nadie pensaba que eso llegaría a una resolución», se ha referido a Gaza, para terminar concluyendo que las instituciones existentes no habían sido capaces de actuar y que Trump, en cambio, tenía «la visión y el valor para soñar lo imposible».





